La Junta no ve recorrido al «numerito» de Treviño y pide al PSCyL que se moje
El portavoz dice que los nacionalistas «hacen ruido» y ataca su «falta de respeto».

De Santiago-Juárez, durante la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno
El órdago del Parlamento Vasco —apoyado por PNV, Bildu y PSE— d llevar al Congreso la segregación del enclave burgalés de Treviño fue tachado ayer de «numerito» por el portavoz del Ejecutivo autonómico, si bien aseguró que esta maniobra es «un atajo sin recorrido».
José Antonio de Santiago-Juárez atacó con dureza a los nacionalistas y afirmó que su única pretensión con este asunto es «hacer ruido» y «mantener las tensiones» territoriales «que tanto les gustan».
Pero también dijo sentirse «preocupado» porque los socialistas vascos, y también los de Burgos, apoyen lo que definió como «una falta de respeto» al Estatuto de Autonomía de la Comunidad. En este sentido, reclamó un pronunciamiento claro al partido en Castilla y León, ya que, como recordó, el Grupo Socialista se ha sumado al PP en las Cortes y ha fijado postura de Comunidad en este asunto en anteriores ocasiones.
Los dardos del portavoz de la Junta apuntaron en las dos direcciones. «Con Bildu no iría ni a heredar», dijo tajantemente. «Y el PSOE parece encantado de ir de la mano para faltar el respeto a una Comunidad y saltarse la ley orgánica que es el Estatuto», señaló.
En este punto, De Santiago-Juárez trajo a colación la llamada Declaración de Granada, suscrita por todas las federaciones socialistas el pasado fin de semana, y que resume el modelo territorial que defiende la formación de la rosa para España.
Un modelo «pseudofederal y asimétrico», en palabras del consejero, «vacío de contenido» y que sólo pretende «corregir las tensiones internas » del partido. «No es posible dar gusto al partido extremeño y al catalán», sostuvo.
Con fina ironía, De Santiago-Juárez dijo haber reflexionado si la «primera consecuencia» de la Declaración de Granada pueda ser «no respetar los Estatutos de Autonomía».
Por si quedaba alguna duda, el consejero insistió en que para la Junta la segregación de Treviño «está zanjada». Recordó que un año después de aprobarse el primer Estatuto de Castilla y León, el Gobierno vasco impugnó la regulación de los enclaves, pero el Ejecutivo autonómico lo llevó al Supremo «y lo ganó».
«A ellos no se les puede tocar, pero a los demás sí. Son como el de la petanca: insisten, insisten e insisten y creen que así pueden conseguir lo que se proponen», censuró. En tal sentido, recordó que la Junta y la Diputación de Burgos acaban de emitir un informe desfavorable al inicio de la segregación, pedida por los ayuntamientos de Condado de Treviño y La Puebla de Arganzón, y añadió que el asuntó se acaba ahí. Además, apeló a la sentencia de 1983 del Tribunal Supremo que avaló lo recogido en el Estatuto de Castilla y León frente a la entonces pretensión del Gobierno vasco.
Convencido de que el camino emprendido por el Parlamento Vasco tiene «muy poquito recorrido» porque «en democracia no hay atajos», De Santiago-Juárez dio por hecho que el PP en el Congreso tumbará esta pretensión, pese a que su portavoz, Alfonso Alonso, sea diputado por Álava.
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Redacción