«La euforia del cava llevó a Rajoy a la euforia económica»
—¿Apoya el referéndum independentista en Cataluña?
—Apoyamos la capacidad de la ciudadanía de Cataluña para expresarse, pero estamos en contra de cualquier desintegración del Estado español.
—Como su coordinador federal, respalda la primera pregunta del referéndum, pero no la segunda.
—Cayo Lara no está diciendo nada que no se haya decidido en los órganos federales. No obstante, IU de Castilla y León participará el día 25 en una convención del Estado Federal y, más que Cataluña, nos preocupa lo que puede suponer para Castilla y León. Apostamos porque sea una unidad federal, dentro de ese Estado Federal.
—¿Qué le pareció el discurso del Rey en Nochebuena?
—(Risas) Un discurso muy trabajado desde el punto de vista de las palabras, para decir lo que parecía que tenía que decir, escondiendo lo que tendría que haber dicho.
—¿Qué tendría que haber dicho?
—Asumir que la Monarquía es un modelo de Estado trasnochado; asumir la responsabilidad del mal ejemplo dado a la ciudadanía porque, cuando la corrupción es un grave problema, que en la Casa Real haya casos es un mal ejemplo; y la falta de transparencia, que no fue tocada para nada. Teniendo en cuenta que el año pasado dijo que la justicia debía ser igual para todos, ahora tenía que haber apostado porque desde la Casa Real no se trabaje para que la justicia sea asimétrica e igual para todos aquellos que no viven en la Casa Real.
—Cree entonces que ha habido trato de favor a la Infanta.
—Así lo entiendo.
—Por cierto, creí que me diría que no había escuchado al Rey...
—Uno tiene sus obligaciones y las asume (risas).
—¿Cómo vio a Rajoy en su última comparecencia en la Moncloa, donde hizo balance del año y lanzó un mensaje de optimismo para 2014
—Estaba con la euforia del cava de la Nochebuena.
—¿Euforia económica?
—Los vapores de la euforia de su cena familiar le han llevado a hacer un discurso de euforia económica, que no percibe ningún ciudadano de este país. En Castilla y León, con más de 230.000 parados registrados, con empresas que han dejado de existir y con miles de ciudadanos que se van fuera a buscarse las habichuelas... Sólo Rajoy ve una situación para estar eufóricos.
—¿Cómo valora su reacción cuando se le preguntó por los casos de corrupción en su partido?
—Se había aprendido la lección del Rey.
—¿Está Mariano Rajoy a la altura como presidente del PP?
—No puede esconderse más teniendo en cuenta lo que está ocurriendo alrededor de la declaración del señor Bárcenas.
—¿Cándido Méndez debería dimitir por el caso de UGT-Andalucía?
—Habría que separar dos cuestiones. Nadie que la hace debe salir sin pagarla. Igual que lo decimos para el PP, igual en la trama de los ERE. Pero, si no he pedido la dimisión de Rajoy, porque quiero que asuma su responsabilidad como presidente en el tema Bárcenas, no se la voy a pedir a Cándido Méndez. Los sindicatos no pueden estar en entredicho; por eso es bueno clarificar con rapidez qué ha ocurrido en Andalucía.
—¿Qué opinión le merece la Ley del Aborto?
—Volvemos al pasado, a defender con uñas y dientes el derecho de la mujer a tomar decisiones sobre su cuerpo. Es una recuperación de la ideología nacional-católica del Franquismo, ni más ni menos. Siento que que no haya más personas del PP que digan en público lo que sé que piensan en privado.
—¿Reconoce la valentía de Rosa Valdeón, la primera dirigente del PP en mostrarse crítica?
—Me quito el sombrero y le pido que presente una moción en su Ayuntamiento.