Alfonso Fernández Mañueco Secretario autonómico del PP
«Me gustaría renovar la gestión como alcalde de Salamanca otros cuatro años»
Elude pronunciarse sobre la sucesión de Herrera, pero destaca su deseo de repetir como regidor aunque deja la decisión final sobre su futuro político en manos del partido: «Estaré donde considere el PP»
Alfonso Fernández Mañueco, en un momento de la entrevista de ayer.
El revuelo vivido este fin de semana en Valladolid con motivo de la Convención Nacional del Partido Popular en Valladolid deja paso ahora a la lectura de los posos y el secretario general del partido en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, realiza un balance positivo: descarta que se tratase de un encuentro sin compromisos, resta importancia a las escasas alusiones del presidente Rajoy a la tierra anfitriona y se reafirma en que la ausencia de Aznar respondió a problemas de agenda.
Para el también alcalde de Salamanca, la reunión de los máximos dirigentes del PP a nivel nacional, autonómico, provincial y local ha marcado un punto de inflexión en la política desarrollada en los dos años de legislatura, para «analizar lo que ha ido bien, mejorar lo que ya hay ahora y pensar en el futuro».
Ante la ausencia de nuevos anuncios, como el candidato del partido a las elecciones europeas, la sucesión del presidente de la Junta en los comicios de 2015 o la reforma fiscal, Fernández Mañueco destacó el «compromiso con la educación y la sanidad como servicios públicos esenciales y gratuitos y la unidad territorial» como pilares del encuentro.
«No estábamos para hablar de nosotros», subrayó durante su intervención en el programa La Quinta Esquina, organizado por Diario de Valladolid / El Mundo, Castilla y León Es Radio y La 8 de Valladolid.
En la tertulia, Mañueco defendió que no se trataba de un foro para definir temas de interés para Castilla y León, aunque sí sirvió «para iniciar contactos que luego acaban concretándose en los despachos de los ministerios o consejerías», matizó.
En su condición de alcalde de Salamanca, aprovechó el encuentro para pedir al ministro de Educación, José Ignacio Wert, «el impulso definitivo del octavo centenario de la Universidad de Salamanca» en una «conversación de pasillo, al considerar el evento como «un acontecimiento de Estado», y avanzó que en los próximos días le enviará la documentación necesaria para perfilar la «estrategia».
También como primer edil de la capital salmantina, Alfonso Fernández Mañueco mostró su disposición a refrendar su puesto ante las urnas. «Me gustaría renovar la gestión otros cuatro años en el Ayuntamiento de Salamanca», subrayó tras confesarse «feliz» en la responsabilidad que desempeña y recordar las «difíciles circunstancias» que viven las entidades locales.
Eso sí, matizó que estará donde el partido lo considere y recordó su trayectoria como presidente de la Diputación de Salamanca, como consejero de Interior y Justicia y ahora como responsable al frente del Consistorio de la capital salmantina.
Sin pasar por alto que sigue «en primera línea política» por su condición de secretario regional del PP, eludió así responder abiertamente a las voces que le incluyen en las quinielas como sucesor de Juan Vicente Herrera y hasta dijo haberse olvidado del acto en el que la número dos del partido, María Dolores de Cospedal, se refirió a él como presidente.
«Claro que es el mejor aval que tiene el PP en Castilla y León», aseveró en referencia a Herrera como candidato a la reelección, después de insistir en que se siente realizado en la política y definirse como «una persona de vocación».
Entre sus preocupaciones como líder de una formación, Fernández Mañueco calificó con una nota de «entre un 6,5 y un 7» los estallidos de las últimas semanas en el barrio burgalés de Gamonal y los altercados sufridos el domingo tras la clausura de la Convención Nacional del PP, con seis personas heridas y tres detenidos.
«Las protestas en este país afortunadamente están recogidas en la Constitución a través del derecho a la libre expresión, el derecho de reunión y manifestación, siempre que se haga pacíficamente, así que no se puede pedir a la policía que se quede cruzada de brazos ante quienes interrumpen una tarde de domingo con la familia», argumentó en referencia a los altercados.
En este sentido añadió, además, que espera que «algún partido denuncie la violencia que se ejerció en la ciudad de Burgos», situación que comparó con «la primavera árabe o eslava» y pidió a las formaciones que estén «ojo avizor para evitar estas situaciones».
Respecto al ‘toque de atención’ al alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, cuando mostró su disposición a repetir como candidato, Fernández Mañueco destacó que le considera el mejor valor del PP en Valladolid aunque se adelantó al anunciar su intención, puesto que «no era el momento de elegir los nombres».
Como ejemplo de la buena sintonía entre ambos destacó la invitación que De la Riva le hizo durante la convención para comer con otros alcaldes, puesto que «no invita a comer a cualquiera» y añadió que si existe «alguna discrepancia», es «siempre desde la profesionalidad y la lealtad».
Sin querer polemizar tampoco con los aeropuertos de la Comunidad, defendió las «peculiaridades» de los cuatro de Castilla y León, puesto que a nivel económico «ninguno resulta rentable». «Cada uno que busque su nicho».
Respecto al nuevo modelo de identificación del ibérico, Mañueco insistió en que la reforma «no afectará a los empresarios de Gijuelo», puesto que «por un lado va la norma y por otro el paladar».