Más de 100 millones de euros dilapidados
Impulsados al albur de la bonanza económica, quince proyectos de distintas provincias de Castilla y León frustrados por falta de fondos o por imposición judicial esperan un empuje que reconduzca su destino.

Antigua cárcel de Palencia que será un Centro Cívico.
Son auténticos culebrones de plazos incumplidos. Y acumulan variados parches para sortear obstáculos coyunturales o judiciales que, entretanto, se han comido una millonada de las arcas públicas.
1. CMA en Soria
Para el desarrollo de la Ciudad del Medio Ambiente de Soria estaba proyectada una inversión pública de 100 millones de euros. Hasta ahora, el desembolso ronda los 42 millones de euros, que han permitido completar las obras de urbanización de los dos sectores y esperan la regularización del proyecto.
Y es que el pasado mes de abril, los tribunales paralizaron la Cúpula de la Energía, símbolo de este proyecto, cuando apenas se había completado el 34% (unos 6,8 millones).
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló la licencia de obras de la Cúpula, concedida por el Ayuntamiento de Garray. Pero lo peor estaba por llegar. En diciembre, el Tribunal Constitucional estimó el recurso interpuesto por el PSOE conta la Ley de Castilla y León 06/2007, correspondiente al proyecto regional de la Ciudad del Medio Ambiente.
Desde la publicación de esta sentencia, la Junta y el Ayuntamiento de Garray trabajan en un decreto que regularice el proyecto para poder relanzarlo.
2. Antigua cárcel en Palencia
Las obras de remodelación del edificio de la antigua cárcel de Palencia comenzaron en 2008 con el objetivo de convertir este edificio en un centro cívico y cultural. Las obras finalizaron en 2011, después de gastar casi 11 millones, y de que el Ministerio de Vivienda asumiera el sobrecoste de 3 millones.
Pero desde entonces permanece cerrado,
Primero porque no había dinero para el equipamiento ni para el mantenimiento. Ahora, casi tres años después, el nuevo equipo de Gobierno del PP en el Ayuntamiento de Palencia destinará 149.230 euros al mobiliario con la intención de que el centro empiece a funcionar este año.
Lejos de la ambiciosa idea inicial, el centro cívico tendrá biblioteca, una cafetería con ludoteca, una sala de radio, un espacio polivalente y un auditorio, además de albergar el Archivo Histórico y el Museo de la Policía Nacional, que gestionará la Dirección General de la Policía.
3. Meseta Ski en Tordesillas
En febrero de 2006 la Diputación de Valladolid anunció la construcción de una flamante pista de esquí artificial en Villavieja del Cerro. La previsión era inaugurarla a finales de ese mismo ejercicio tras destinar tres millones de euros a esta pedanía de Tordesillas, hasta entonces desconocida incluso para los propios vallisoletanos.
Ocho años después, la realidad es que ningún esquiador se ha deslizado por esta ya célebre ladera, paralizada por los tribunales por haberse proyectado en parte sobre un terreno quemado hace menos de 30 años, periodo que la Ley de Montes obliga a dejar en ‘barbecho’.
Tampoco el atajo planteado en 2010 en las Cortes para declarar este proyecto de interés regional sirvió para ‘remontar’ Meseta Ski, que en este tiempo ha absorbido un auténtico alud de dinero público: hasta diez millones de euros sepultados bajo una equivocada ubicación.
Enterrada ya la idea de resucitar el proyecto original, la Diputación vallisoletana estudia ahora cómo aprovechar el recinto para usos turísticos.
4. Ciudad del Mayor en León
La Ciudad del Mayor de León debería haber abierto en 2009 para ofrecer un servicio integral a 400 ancianos y emplear a un centenar de personas. Tenía un presupuesto inicial de 20 millones del Gobierno Central, pero en realidad se invirtieron 7,5 que han servido para levantar un solo edificio y al que se le asignó el verano pasado una partida de 140.000 euros para comprar el mobiliario básico. Mientras, el Imserso busca el modelo de gestión que lo haga realidad.
5. Granja de Valladolid
En Valladolid, la granja escuela José Antonio y el centro anexo de ‘los cubos’ no logran deshacerse del eco que retumba en su vacío interior. El edificio de aire afrancesado fue restaurado con el compromiso de convertirlo en espacio cultural, pero hoy su único bullicio es el que generan patinadores que usan el entorno como escenario para sus acrobacias.
Impulsado en 1942 por el Instituto Nacional de la Colonización, fue vaquería y silo, escuela de capacitación agraria y sede de los servicios de la Diputación de Valladolid. Más de diez millones de euros invirtó la institución provincial en la recuperación del recinto, en el barrio de Villa del Prado, a escasos metros de la sede de las Cortes. Los planes futuros pasaban por convertirlo en museo de arte, para alojar la colección de la Diputación. También existieron conversaciones para ceder su uso a la Consejería de Hacienda de la Junta y, luego, al Ministerio de Justicia, pero ninguna de ellas ha fructificado. Su futuro sigue en stand by.
6. La Tejera en Palencia
Palencia acarició un sueño cuando la ministra Trujillo puso la primera piedra para convertir la antigua fábrica de tejas en el palacio de congresos y exposiciones. Las obras empezaron en 2006, con un presupuesto de 5,6 millones de euros y el beneplácito de todas las administraciones: Gobierno central (50%), Ayuntamiento (20%), Junta (20%) y Diputación (10%), que en tres años prometieron levantar el diseño de Patxi Mangado.
Después de seis años de obras interrumpidas, de dos modificados millonarios, y de pasar por las manos de otras tantas empresas constructoras, el Ministerio de Fomento decidió paralizar las obras por falta de financiación en enero de 2012.
En total, 9,7 millones de euros absorbió este edificio fantasma, que proyecta una imagen ruinosa de la ciudad mientras el ayuntamiento se plantea cómo redefinir el proyecto.
7. Teatro Emperador en León
El Gobierno de Zapatero adquirió por 4,5 millones de euros para convertirlo en Centro de las Artes Escénicas y de las Músicas Históricas. Para ello estaba prevista una remodelación del interior según un boceto diseñado por el arquitecto Peridis, pero el proyecto cayó en saco roto. No hay dinero para desarrollarlo.
El emblemático teatro de León lleva cerrado siete años y las únicas obras que se han acometido son en el exterior (recuperación de la cubierta, consolidación de las fachadas, recuperación de todos los elementos ornamentales y una mano de pintura). Un ‘lavado de cara’ que le costó 350.000 euros al Ministerio de Cultura y la Empresa Leonesa de Espectáculos (Elde).
8. Sucursal del Prado en Ávila
Las obras de rehabilitación y acondicionamiento del Palacio de los Águila de Ávila como futuro Centro de Depósitos del Museo del Prado parecen ser el cuento de nunca acabar. Adjudicadas en 2003, deberían haber terminado en 2005, aunque a día de hoy no se prevé que los trabajos concluyan antes de 2016.
Además del retraso acumulado por los litigios con dos empresas, el presupuesto se ha multiplicado hasta rondar los 13 millones. Y todo ello, porque a los 4,8 millones presupuestados se sumaron 1,8 correspondientes a la reforma del proyecto debido a unos hallazgos arqueológicos. Además, 1,6 millones más tuvieron que emplearse en obras de emergencia y medio millón en la redacción del proyecto definitivo. Hasta aquí, 8,7 millones ejecutados.
9. El CAT de Segovia
El proyecto estrella del equipo de Gobierno de Pedro Arahuetes en Segovia fue el Círculo de las Artes y la Tecnología, el CAT. En 2004 contó con los primeros fondos del Ministerio de Industria y en 2009 se colocó la primera piedra. Más de 3,8 millones de euros se han invertido para urbanizar el terreno, crear viales de acceso y levantar el edificio.
La obra dio un frenazo en junio de 2013 cuando quebró la constructora, Volconsa. El Ayuntamiento incumplía así la fecha fijada para no perder las ayudas. Como la causa era externa, intentó refinanciar el fin de las obras y contrató a otra empresa. El alcalde ha lamentado una y otra vez que no le reciba el secretario de Estado de Telecomunicaciones para resolver la suerte del proyecto inacabado.
10. Zamora congrensual
La Junta tuvo que cejar en su empeño de construir un palacio de congresos en Zamora cuando apenas había comenzado a excavar el suelo. Las obras comenzaron en 2008 y un año después se toparon con el concurso de acreedores de la empresa adjudicataria. La intentona dejó junto al campus universitario un gran agujero contra el que claman los vecinos por inseguro e insalubre. Y eso a pesar de que a prhace un año se invirtió medio millón de euros para taparlo y recuperar la zona.
Esa obra no parece abocada a un final feliz, aunque la administración regional no ha llegado a reconocer que abandona el proyecto. Simplemente sostiene que se aplaza para mejores tiempos. Aunque ahora esa explicación parece tener sentido, una vez reconstruido el teatro Ramos Carrión, donde se han habilitado espacios que pueden cumplir con las funciones de aquel palacio congrensual.
11. Centro de Día en Soria
El centro de día de referencia estatal de Soria lleva paralizado 31 meses pese a estar casi terminado. Debería haber abierto sus puertas a finales de 2010 o principios de 2011 y las previsiones inciales eran formar una plantilla de treinta trabajadores que atenderían a 40 personas mayores en un centro de atención diruna para personas mayores y con discapacidad.
Tras un primer obstáculo a cuenta de un modificado del proyecto para incorporar servicios adicionales, el problema que definitivamente bloqueó el proyecto fue el concurso de acreedores de la constructora, Sedesa. Ante este panorama, el Imserso tuvo que rescindir el contrato y ahora pretende hacer una econmienda de la gestión para terminar la parte de la obra que afecta al modificado, así como reparar los desperfectos surgidos durante estos meses de desuso. Pero se desconoce cuándo se llevará a efecto.
Entretanto, en estos tiempos de restricciones económicas y ante la imposibilidad de crear plazas públicas, el Imserso se plantea acordar con alguna asociación la gestión.
12. Atletismo en Salamanca
En Salamanca, la construcción de la Pista de Atletismo Cubierta, la primera de Castilla y León con estas características, y el velódromo, se ha convertido en un culebrón. La instalación debería haberse estrenado en abril de 2012 pero la empresa adjudicataria de las obras, Trapsa, cambió de dueño y la gestión pasó a Ángel de Cabo, empresario que está en la cárcel y cuyas empresas se encuentran bajo administración judicial. Las obras se quedaron a medio camino.
El Ayuntamiento tuvo que rescindirle el contrato en un proceso largo y tedioso. Finalmente, el Consistorio acaba de aprobar en Pleno el nuevo Pliego de Condiciones, con un periodo de ejecución de diez meses desde que se reanuden los trabajos, para los que todavía no hay fecha.
13. El Cervantes de Segovia
El Teatro Cervantes de Segovia espera su rehabilitación desde los noventa. Cinco legislaturas y cuatro alcaldes no han logrado dar uso al viejo cine adosado a la muralla, clausurado desde 1980.
El Ayuntamiento lo compró para levantar un Palacio de Congresos. En 1995 encargó al arquitecto catalán Óscar Tusquets un faraónico proyecto que fue paralizado por «ocupación de volumen superior a lo permitido».
Aquello fue sólo el inicio de un largo despropósito. El dinero inútilmente invertido sobrepasa el millón de euros, entre partidas de urgencia para pagar proyectos y evitar su ruina.
Hace diez años, el Consistorio ideó un proyecto más modesto, que también sobrepasó el volumen permitido. En 2008, la Ministra de Vivienda, Carme Chacón, prometió 2,6 millones que nunca llegaron. Desde 2013, el Gobierno de Rajoy responde que ‘no hay asignación presupuestaria’.
14. Edificio Araú
En el año 2000 el Gobierno elaboró una memoria que valoraba la restauración de esta antigua fábrica de embutidos de Trobajo del Camino, en León, construida en 1840 con materiales autóctonos. El plan era ubicar aquí una biblioteca, oficina de turismo, salas de exposiciones, y construir un auditorio en un edificio anexo. El presupuesto, cuatro millones de euros. Pero la realidad de las cuentas públicas, el mal estado del edificio y el concurso de acreedores de la empresa adjudicataria retrasaron el proyecto, paralizado desde octubre, una vez terminada la estructura del edificio y a la falta de finalizar la cubierta del auditorio. Los Presupuestos del Estado contemplan invertir 1,1 millones de euros este año y otros 1,5 millones para 2015 hasta la finalización de las obras. Está previsto que el edificio ubique la escuela de música, una oficina de información para el peregrino así como un espacio de ‘coworking’.
15. Consulado Joven de Burgos
Un concurso al que se presentaron 167 arquitectos sirvió para elegir el diseño del Consulado Joven de Burgos, un edificio que pretendía agrupar todos los servicios de la Concejalía de Juventud, con sala de exposiciones, biblioteca, punto de información... a pocos metros de la Catedral. El proyecto empezó a gestarse en 2008 y cuatro años después, previo pago de 135.125 euros, según denunció el grupo municipal socialista, se desechó.
Con información de de José Correas, Almudena Álvarez, Sandra Charro, Teresa Sanz, Antonio García, J.L. Cabrero, J.M. Blanco, Laura Briones y Esther Neila.