Autopistas de pago
La crisis también se ha dejado notar en las autopistas puesto que tanto transportistas como particulares han optado por utilizar una vía alternativa, en el caso de que existiera. Un ejemplo en esta Comunidad lo encontramos en la AP-1. Mientras que el tramo de la carretera de pago entre Burgos y Armiñón perdía más de 6.000 vehículos al día, el 26,5% entre 2007 y 2013 (-3,5% el año pasado), la N-1 que transcurre perpendicular a la autopista sólo caía un 7%. Incluso en 2013 en ese tramo aumentó un 0,3 %.