anteproyecto de la Ley de Ordenación de Transporte
La nueva Ley modificará el transporte en la Comunidad después de 75 años
Una novedad será que los escolares tendrán buses específicos distintos a los regulares.

El director general de Transportes conversa con algunos de los asistentes a la reunión.
La «inmensa mayoría» de los escolares de Castilla y León tendrá un «transporte escolar específico», distinto al regular, aunque habrá un «único transportista» que ofrezca los dos servicios, según avanzó ayer el director general de Transportes, José Antonio Cabrejas, informa Efe.
Se trata de una de las novedades del anteproyecto de la Ley de Ordenación de Transporte de Castilla y León que ayer el director general llevó al Consejo Regional de Transportes, el órgano autonómico de asesoramiento y consulta, para su debate.
El nuevo modelo incluye muchas novedades ya que el actual tiene más de 75 años en los que ha habido cambios importantes en los sistemas de población, con modelos más integrados en las ciudades y sin olvidar el valor fundamental que tiene en Castilla y León el medio rural.
La Junta lleva dos años con un proyecto piloto de «integración» en dos o tres zonas de la Comunidad del transporte escolar y el regular, un «uso compartido»; aunque en la nueva ley «habrá un único transportista» que haga dos servicios distintos, de forma que «la inmensa mayoría de los escolares tendrán un coche específico para ellos», precisó Cabrejas.
En declaraciones a los periodistas antes de la reunión del Consejo, explicó que este proyecto de ley «marca un antes y un después» ya que se trata de un marco jurídico que establece los principios de ordenación del transporte regional, un «factor estratégico» tanto en la «cohesión social como en la vertebración del territorio». Entre las novedades destacó Cabrejas que se declara «el transporte como un servicio público esencial, un derecho de los ciudadanos que las administraciones están obligadas a prestar; la extensión del transporte regular a toda la Comunidad, con la obligación de llevarlo a los nuevos focos de población; o que por primera vez se reconoce «la categoría de transporte rural».
El transporte se adapta a la nueva ley de ordenación del territorio de Castilla y León, y ahí esa categoría de transporte rural se articula con una oferta de transporte de proximidad a los servicios fundamentales, como la formación, la sanidad o el aprovisionamiento de víveres.
Además, el transporte a la demanda adquiere la dimensión de universal, con una de las redes más eficientes y «la más extensa» de España, con 300 empresas concesionarias para 2,5 millones de habitantes, frente a autonomías como Andalucía que tienen la mitad de concesiones con cuatro veces más de población. También se recoge la «protección del usuario», con la «obligación» de establecer «un catálogo de derechos y obligaciones» y de «mecanismos de arbitraje de conflictos».
Otra de las claves de la ley es que se obliga «a un transporte de calidad, seguro y eficiente».