El pueblo abulense de Gutierre Muñoz honra a Alfonso VIII
Varios actos conmemoran en este pueblo . de 80 vecinos los 800 años de su muerte.

Inauguración de la exposición en la iglesia de Gutierre Muñoz.
La pequeña localidad abulense de Gutierre Muñoz, de apenas 80 habitantes, comenzó ayer los actos conmemorativos de los 800 años de la muerte del rey Alfonso VIII en este municipio, con una exposición que recuerda su figura histórica y su repercusión literaria.
La casualidad hizo que el monarca falleciera camino de Plasencia (Cáceres) en este pueblo situado a 38 kilómetros al norte de la capital abulense, en la comarca de La Moraña, al sufrir «unas fiebres», según explicó ayer a los periodistas la alcaldesa, María Jesús Pérez.
Para comenzar las conmemoraciones de esta efeméride, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de Gutierre Muñoz, acoge hasta el próximo 30 de octubre la muestra «Alfonso VIII en el aniversario de su muerte», organizada y producida por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. La gerente del Instituto, Mercedes Andrés, relató a los asistentes cómo esta muestra está compuesta por varios paneles y vitrinas en los que se repasan los «diferentes hitos de la vida» del que fuera rey de Castilla entre 1158 y 1214, hasta que falleció en este pueblo el 6 de octubre de hace 800 años.
Además de un repaso general a su figura, los paneles acercan a su persona desde que se convirtió en el sucesor prematuro de su padre, Sancho III, quien murió de forma repentina y le cedió la corona de Castilla el 11 de noviembre de 1169, en Burgos, cuando tenía 14 años.
Esta exposición también repasa su matrimonio con Leonor de Pantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania, con la que tuvo diez hijos, de los cuales fue Berenguela la que se convertiría en reina, pese a que en el momento de la proclamación en Valladolid cedió todos los derechos a Fernando III el Santo, su primogénito. Todos estos datos figuran en esta exposición que también repasa las obras que hizo en Burgos, como el Hospital del Rey o el monasterio de Las Huelgas, donde pidió ser enterrado tras fallecer en Gutierre Muñoz y donde sus restos reposan junto a los de su esposa, que falleció sólo 26 días después que él, y los de su hija Berenguela.