El déficit y los vencimientos condicionan los presupuestos de 2015 de la Junta
Las mejores perspectivas y su repercusión en los ingresos marcarán sus las políticas.

La consejera de Hacienda de Castilla y León, Pilar del Olmo.
Alrededor de 700 millones de euros de vencimientos de deuda; las millonarias devoluciones de las liquidaciones negativas del modelo de financiación (los plazos de 2008 y 2009 y 53 millones estimados de 2013); y el estrechamiento del objetivo de déficit al 0,7 por ciento obligarán a la consejera Pilar del Olmo a hacer encaje de bolillos para cumplir con las obligaciones para la sostenibilidad de las cuentas públicas y mantener intactos los servicios públicos en los presupuestos para 2015.
Sin embargo, las mejores perspectivas de crecimiento económico, obligarán a una revisión en octubre de las previsiones con la presentación del proyecto económico para 2015, cuando se podrá estimar sobre el papel el alivio que esperan las autoridades regionales para las arcas autonómicas vía crecimiento de los ingresos tributarios y del volumen económico sobre el que calcular el límite de nuevo endeudamiento. Luces y sombras que Pilar del Olmo deberá filtrar para lograr equilibrar la fotografía presupuestaria que marcará las políticas del Ejecutivo autonómico durante un ejercicio marcado por una nueva cita electoral.
Las grandes cifras de Castilla y León volverán a estar condicionadas en 2015 por un endeudamiento cada vez mayor ante la bola de nieve que ha supuesto la merma de ingresos unida al reto de mantener las estructuras públicas para el sostenimiento de los servicios esenciales. Y es que los datos que maneja el Ejecutivo autonómico reflejan unos vencimientos para el próximo ejercicio de unos 700 millones de euros, 200 más que en 2014. Cabe recordar que este año, sólo en intereses, la Junta ha presupuestado 463,5 millones de euros, el 5,6 por ciento de sus recursos autónomos; y ha tenido que dedicar 961 millones a reposición de deuda vieja, ante el elevado volumen de vencimientos, es decir, ha optado por la refinanciación.
Asimismo, la Junta apostó por alcanzar el tope máximo permitido en el objetivo de déficit del uno por ciento, con 730,8 millones de nuevo endeudamiento, dentro de unos presupuestos de 9.957 millones. Un porcentaje que para 2015 estará limitado al 0,7 por ciento, otro hándicap para el corché contable, que ya ha sido apretado sustancialmente durante estos años recesivos, con numerosos planes de ajuste del gasto.
La cifra final de nueva deuda a la que podrá ‘echar mano’ la Junta el año que viene dependerá de la evolución real final del PIB. Aunque también influirá el cambio estadístico en la medición del volumen de la economía que introducirá el INE.