Mateos anuncia la congelación de las tasas universitarias en Castilla y León
«Entendemos el sacrificio de las familias, pero necesitamos mantener el nivel», dice.

Mateos, ayer, escuchando el discurso del rector de Burgos.
La Junta de Castilla y León no tiene previsto modificar las tasas académicas de las universidades de la Comunidad porque son «necesarias» para el equilibrio económico del sistema, según aseguró ayer el consejero de Educación, Juan José Mateos.
En declaraciones a los periodistas antes de asistir al acto solemne de apertura del curso en la Universidad de Burgos, Mateos explicó que las tasas académicas se tienen que mantener en el nivel actual para mantener el sistema universitario sin déficit y «prácticamente sin deudas», informa Efe.
En este sentido, reconoció que pueden suponer un esfuerzo económico importante para las familias y que son más elevadas que en otras comunidades autónomas, aunque recordó que las aportaciones del resto de ciudadanos, cuyos hijos no van a la universidad, cubren entre el 75 y el 80 por ciento del coste de cursar cualquier titulación.
Mateos insistió en que, aunque las tasas académicas no se reducirán, tampoco se van a subir. En todo caso, consideró que la mejora de la situación económica en Castilla y León permitirá «seguramente» aumentar también el presupuesto destinado a educación, aunque afirmó que todavía no se puede precisar en qué medida.
«Entendemos que las familias están haciendo un sacrificio, pero necesitamos esas tasas para poder mantener el sistema universitario», subrayó el responsable de la Consejería de Educación, que dejó claro que «la Junta no va a reducirlas, aunque tampoco incrementarlas», añadió.
Burgos es la última de las universidades públicas de Castilla y León que ha celebrado el acto de inauguración del curso, tras Salamanca, Valladolid y León.
Reivindicación
En en acto, el rector de la Universidad de Burgos, Alfonso Murillo, aprovechó su discurso en la apertura oficial del curso, en presencia del consejero de Educación, Juan José Mateos, para reclamar el pago de la «deuda histórica» con el campus burgalés.
Murillo consideró que la Universidad de Burgos, que ahora cumple veinte años y es la más joven de Castilla y León ha recibido desde el principio una financiación «manifiestamente inadecuada durante demasiados años». En este sentido, precisó que «no es razonable» que una universidad que tiene los costos laborales unitarios entre los más bajos de toda España haya contado con un periodo, entre 2004 y 2009, en el que una deficiente financiación ha conducido a la institución a generar una deuda cuya servidumbre lastrará su desarrollo hasta que se liquide completamente en 2025. «Burgos no recibe una financiación equilibrada respecto al resto de las universidades», añadió.