Un niño salva de las llamas a su abuelo en Salamanca
El pequeño dormía en la misma casa de La Alameda de Gardón cuando se propagó un incendio de madrugada.
Un niño de diez años, que pernoctaba en casa su abuelo, salvó ayer la vida del anciano, de 80 años, cuando la vivienda en la que ambos dormían comenzó a arder la madrugada del domingo al lunes en la aldea de en La Alameda de Gardón (Salamanca).
José Antonio Rodríguez, el abuelo y dueño de la vivienda, explicó ayer, en declaraciones a la agencia Efe, que su nieto no paraba de hacerme señas para que se levantara de la cama, aunque él no lograba entenderle ya que padece una sordera y no llevaba puesto el aparato de audición.
El incendio se originó a las cuatro de la madrugada del lunes en la parte del salón de la vivienda por causas que aún se desconocen y hasta el lugar de la casa en llamas se desplazaron dos dotaciones del Parque de Bomberos del municipio salmantino de Ciudad Rodrigo.
El abuelo explicó que cuando logró levantarse con la ayuda de su nieto «había llamas de más de medio metro en la parte del salón», añadió en sus declaraciones.
Así, explicó que salieron a toda prisa, a pesar de que apenas podían ver, debido al denso humo que cubría toda la vivienda tras iniciarse el fuego.
Cortocircuito
Según el anciano, «las pérdidas han sido muy cuantiosas, ya que tenía obras de arte y algunos relojes de valor en el salón».
Otras partes de la vivienda también han resultado afectadas por las llamas, aunque en menor medida.
El jefe de los Bomberos de Ciudad Rodrigo, Joaquín Pellicer, explicó a Efe que «aunque no está claro, todo apunta a que la causa ha sido un cortocircuito».
Los bomberos estuvieron trabajando durante casi tres horas hasta que extinguieron las llamas en la vivienda afectada, situada en Alameda de Gardón, un pueblo a 115 kilómetros de Salamanca fronterizo con Portugal.