Los gorgojos reaparecen en el menú parlamentario
La andanada pedro vicente
El caso de los gorgojos repuntó ayer con fuerza en las Cortes de Castilla y León, al punto de acaparar los momentos más intensos de la sesión plenaria. El conflicto se hizo visible a las puertas de la sede parlamentaria, donde un centenar de padres y madres de alumnos, en buena parte desplazados desde León, se concentraron para reivindicar la gestión directa de los comedores escolares por parte de la Junta.
Dentro del hemiciclo le esperaban al consejero de Educación, Juan José Mateos, sendas preguntas de la oposición. En respuesta a la del procurador de IU, José María González, Mateos justificó el sistema de «catering» implantado a partir de 2008, enumerando una serie de ventajas entre las que no dudó en incluir la de un mayor control sanitario. Esto último irritó especialmente al procurador, que, habida cuenta de lo sucedido el pasado 9 de octubre, consideró dicho argumento como «una provocación». El consejero calificó de «incidente casual» lo ocurrido en dicha fecha, remitió las responsabilidades de Serunión a los dos expedientes abiertos por Educación y Sanidad y minimizó la incidencia del caso al señalar que ha afectado al 1,2 por ciento de los comedores escolares.
El debate subió de tono con la intervención del socialista leonés Fernández Cardo, quién pidió la rescisión del contrato apoyándose en incumplimientos constatados por el propio servicio territorial de Sanidad. Cardo acusó al consejero de haber gestionado mal la crisis y de mentir, llegando a calificar de «bazofia» la comida servida a los escolares. «Ha dicho usted auténticas barbaridades», replicó visiblemente molesto Mateos, quien volvió a reducir a «un incidente alimentario» el alcance del caso. No obstante, el consejero concluyó su intervención detallando una serie de mejoras introducidas en los menús en estas últimas semanas.
La socialista berciana Ángela Marqués, secretaria de Minería en la nueva Ejecutiva Autonómica del PSOE, preguntó al consejero de Economía por el actual grado de compromiso de la Junta con el sector del carbón. Y la respuesta de Tomás Villanueva discurrió por los derroteros conocidos, dejando muy claro que se trata de un sector de competencia estatal y europea. Lo que sí hizo Villanueva fue desmentir rotundamente que Endesa esté planificando el desmantelamiento de la térmica de Compostilla, posibilidad que había dejado caer la procuradora.
Tras la lectura de una declaración institucional con motivo del Día Internacional contra la Violencia sobre la mujer, la sesión de control había comenzado con las preguntas de rigor al presidente de la Junta. La primera de ellas, a cargo de la portavoz socialista, Ana Redondo, sirvió para constatar el desacuerdo acerca de las propuestas sobre transparencia y regeneración democrática que debatirá el pleno durante la jornada de hoy. No fue el clásico «y tú más» habitual cada vez que se habla de corrupción, pero los reproches y recelos marcaron el toma y daca mantenido entre Redondo y Juan Vicente Herrera.
En la otra pregunta dirigida al presidente, el leonesista Alejandro Valderas puso en duda, vistas las partidas presupuestarias, la oferta pública de empleo anunciada por la Junta para 2015. «Trataré de informarle, porque a convencerle he renunciado ya desde el comienzo de la legislatura», le espetó directamente Herrera, quién luego aseguró que se convocarán más de mil plazas en Sanidad y alrededor de 350 en Educación.
Se supone que Valderas se habrá quedado más tranquilo.