El nuevo IRPF ahorrará de media 325 € por contribuyente en Castilla y León
Hacienda hace el cálculo conjunto para las reformas del Ministerio y de la Junta.
El Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas calcula que tanto la reforma del IRPF estatal como la acometida en Castilla y León supondrán que los ciudadanos de Castilla y León dejen de pagar unos 400 millones de euros, lo que supone unos 325 euros de media por contribuyente, informa Efe.
Este dato lo aportó ayer el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, quien compartió protagonismo con la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, en el desayuno informativo organizado en Valladolid por El Diario de Castilla y León-El Mundo.
Hasta ahora, la única estimación de la rebaja fiscal conocida era la realizada por la Junta de Castilla y León (150 millones), mientras que estaba por conocer el cálculo realizado por el Ministerio (250 millones), que está convencido de que estas rebajas tendrán efectos en el incremento del consumo interno, la reactivación económica y, por extensión, en la creación de empleo.
Clases medias
Ferre insistió en que estas rebajas fiscales van a incidir especialmente «en las clases medias» y, en este sentido, ha calculado que los contribuyentes que ingresen entre 18.000 y 24.000 euros notarán una bajada del IRPF del 23,5 por ciento y aquellos que ingresen menos de 18.000 euros del 30 por ciento.
En el transcurso del desayuno informativo, Del Olmo respondió a una pregunta planteada por el portavoz de Hacienda del Grupo Socialista en las Cortes, José Francisco Martín, sobre la estimación de 150 millones de euros de ahorro impositivo realizada por la Consejería para el tramo autonómico del IRPF.
La consejera consideró que es «cansino» el planteamiento del portavoz socialista, al que insistió en que se trata de una «estimación» y que siempre existe el «riesgo de equivocarse», aunque insistió en la validez de la previsión.
Ambos responsables de Hacienda coincidieron en sus intervenciones en que las reformas fiscales aplicadas en el ámbito estatal y el autonómico son palancas para fomentar la recuperación económica y alcanzar un «crecimiento sostenido», en palabras de Ferre, quien opinó que estos cambios fiscales van a «propiciar una larga etapa de crecimiento económico en Castilla y León». En este sentido, la consejera defendió la existencia de un «cambio de tendencia» que ha permitido a la Comunidad elevar el gasto no financiero y recurrir al «ADN» del PP, bajar los impuestos.