El abandono educativo temprano se sitúa por debajo de la media
En Castilla y León es del 16,8% frente al 21,9% nacional.
Estudiantes en un colegio de la provincia de León, en una imagen de archivo.
Las cifras que maneja el Gobierno indican que la tasa de abandono temprano de la educación en Castilla y León se sitúa en el 16,8 por ciento, 5,1 puntos por debajo de la media nacional del 21,9 por ciento. Los datos difundidos a cierre de 2014 por el Ministerio de Educación reflejan que la tasa de abandono en la Comunidad se ha reducido 6,5 puntos porcentuales en los últimos diez años, desde el 23,3 por ciento del año 2004; cuando en España ha bajado 10,3, desde el 32,2 por ciento de hace una década.
Según informa Ical, la tasa de abandono temprano de la educación y la formación mide el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años cuya titulación máxima alcanzada es el Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y no continúan estudiando o formándose para alcanzar lo que para el siglo XXI se ha definido como deseable: la secundaria post-obligatoria (Bachillerato o Formación profesional de grado medio).
Por sexos, las estadísticas reflejan una tasa de abandono mucho más elevada para los hombres frente a las mujeres. En concreto, la tasa de abandono masculina se situó el año pasado en el 21 por ciento en la Comunidad, y en el 25,6 por ciento en España, con descensos desde 2004, de 8,4 y 13,4 puntos, respectivamente. La tasa femenina se situó en Castilla y León en el 12,4 por ciento, frente al 17 por ciento de una década atrás; y en el conjunto de las autonomías, en el 18,1 por ciento, cuando diez años antes estaba en el 25 por ciento.
Reacciones
El portavoz de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza de Castilla y León (STECyL), Pedro Escolar, destacó que la mejora de la tasa de abandono coincide con los años «de más virulencia» de la crisis económica. Una recesión, dijo, que ha puesto «más en valor la educación» y ha provocado que los jóvenes sin titulación básica o solo con ella, «vuelvan a las aulas para obtener el graduado o un ciclo formativo de FP». «Pese a los recortes, la crisis ha sido una segunda oportunidad educativa», comentó a Ical.
Pedro Escolar entiende que las familias apuestan más por los estudios como «el mejor remedio para poder sortear esta crisis tan larga en el tiempo» y recordó que la tasas de desempleo de los jóvenes está en el 50 por ciento, «no hay oportunidades, y la gente se espabila». «No hay mejor antídoto contra el abandono escolar que la motivación hacia el estudio», señaló, para razonar que «a más formación menos índices de paro», aunque «otra cosa es la calidad en el empleo». Explicó que el reto ahora tras esa positiva evolución es cómo se rebaja la tasa hasta el diez por ciento que se marcó en la Agenda de Lisboa, algo que no facilitará, dijo, la aplicación de la Lomce, con la «tortura» de la reválida y la «obsesión enfermiza» de las evaluaciones externas «como recetas».