En sus 14 años de gobierno ha fichado a un total de 21 consejeros
El presidente electo de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, comunicará mañana, martes 7 de julio, la estructura y titulares de su nuevo Gobierno, sobre lo que se niega a dar pistas aunque se esforzará para que sea «un buen equipo». Lo dijo tras la votación de investidura del viernes, cuando dejó la puerta abierta a los cambios y dijo adiós a los miembros de su gabinete.
Desde marzo de 2001, cuando llegó a la Presidencia en sustitución de Juan José Lucas, y hasta la legislatura que acaba de terminar, Herrera ha confiado en 21 consejeros en los ejecutivos. En todos los gabinetes, incluso en la única crisis de gobierno en octubre de 2004, mantuvo a Tomás Villanueva, que antes de las elecciones del 24 de mayo ya anunció que dejaba la política regional, y a Silvia Clemente, que tampoco repetirá en el equipo tras haber sido proclamada presidenta de las Cortes autonómicas. También, ha contado siempre, desde 2003, con Pilar del Olmo en Hacienda, que ha vinculado su futuro político al del presidente, y Antonio Silván en Fomento, que sale de las quinielas al haber sido elegido alcalde de León.
Los datos dicen que Herrera es más bien conservador en el movimiento del banquillo, con una media de cuatro cambios, que en la práctica se reduce porque en 2003 pasó de ocho a diez consejerías y en 2007 volvió a aumentar en dos los departamentos hasta doce. En el último mandato redujo a nueve el número de carteras, en un Gobierno con tres caras nuevas: Antonio Sáez, en Sanidad; Milagros Marcos, en Familia y Alicia García, en Cultura y Turismo.
El palentino Carlos Fernández Carriedo es un caso singular en los gobiernos de Herrera. En 2003, salió del Ejecutivo, como consejero de Sanidad y portavoz, pero se quedó a trabajar con el presidente en la sede de la Junta en el área de coordinación europea. En la crisis de gobierno, le rescató para la cartera de Medio Ambiente. De nuevo, dejó el Ejecutivo en 2007, para ser portavoz del Grupo en las Cortes, cargo en el que le renovó en 2011.
Del Gobierno que heredó en 2001, Herrera mantuvo a Tomás Villanueva, consejero y procurador por Valladolid desde 1995, en Educación y Cultura, y le nombró vicepresidente. Convirtió en una las dos vicepresidencias del último Gabinete de Lucas, y designó a José Manuel Fernández Santiago titular de Fomento, hasta entonces vicepresidente primero, consejero de Medio Ambiente y portavoz. Villanueva repitió en 2003 como titular de la nueva Consejería de Economía y Empleo, cargo que ahora abandona.
En ese primer gobierno, Herrera introdujo dos caras nuevas: al salmantino Alfonso Fernández Mañueco y a la segoviana Silvia Clemente. El primero se hizo cargo de Presidencia, después pasó a Presidencia y Administración Territorial y, por último, a Interior y Justicia. Fernández Mañueco acompañó a Herrera hasta 2011, cuando dimitió para ser candidato a la Alcaldía de Salamanca. Mientras, Clemente ha sido consejera de Medio Ambiente, de Cultura y Turismo y de Agricultura y Ganadería, cargo que renovó en 2011.