La Diputación de Valladolid asegura la comida de 103 niños
La institución se suma a la iniciativa estival del Ayuntamiento.
El presidente de la Diputación de Valladolid Jesús Julio Carnero, en una imagen de archivo.
La Diputación de Valladolid puso en marcha ayer el nuevo programa de comida a domicilio para que 103 menores de 14 años que forman parte de familias en riesgo de exclusión social puedan acceder a una alimentación básica durante el periodo estival.
El objetivo de la Diputación de Valladolid es «hacer frente a las nuevas necesidades que se crean en verano» y por eso, a las actuaciones para garantizar la alimentación de los menores, se suman las becas a 14 niños para que disfruten de los campamentos de verano organizados por la institución, según indicó su presidente, Jesús Julio Carnero.
«El cierre de los comedores escolares a causa de las vacaciones ocasiona un perjuicio para la correcta alimentación de muchos niños», en concreto y, según han detectado los trece centros de acción social de la provincia, ha afectado a 103 niños de 47 familias residentes en 24 municipios de la provincia.
Además, Carnero explicó que se trata de «dar repuesta a los problemas» a través de los medios de los que dispone la Diputación, puesto que, «el servicio de comida a domicilio ya se utiliza para atender a 190 mayores dependientes en Valladolid».
La familias participantes en el proyecto recibirán las entregas hasta el 30 de septiembre tres días a la semana en dos turnos diferentes dependiendo del municipio, para que puedan comer y cenar toda la semana.
Por su parte, el Ayuntamiento de Valladolid, tras la llegada del socialista Óscar Puente a la Alcaldía, mantiene la iniciativa «Compartiendo en verano» para asegurar la alimentación a 97 niños con carencias básicas a causa de los problemas económicos que sufren sus familias. Los más pequeños realizan talleres lúdicos y deportivos y diferentes actividades en los centros educativos Pablo Picasso (Delicias) y Alonso Berruguete (La Rubia) donde pasan la mañana y comen hasta que son recogidos por sus padres.
Otras medidas
Por otra parte, la Diputación ha querido consolidar la iniciativa piloto que puso en marcha el año pasado, y ha reservado el 10 por ciento de las plazas en campamentos de verano para que 14 niños de familias perceptoras de renta garantizada, de ciudadanía o de alguna ayuda de emergencia social, puedan «integrarse en las actividades comunitarias».
Carnero recordó ayer que además de los tradicionales programas y ayudas, los últimos cuatro años la lucha contra la exclusión social «ha adquirido nuevas dimensiones en la provincia en lo relativo a la alimentación infantil, el material didáctico o lucha contra la pobreza energética».