VERLAS VENIR
Desechos de tienta
L as proclamas de regeneración del arranque de esta legislatura autonómica tuvieron el primer revés en el pleno parlamentario de Santa Marina. Celebrado en lunes y con agravante de estival, contribuyó a enturbiar la atmósfera con una elección de senadores perpetrada mirando atrás y con la vista atrapada por el retrovisor. Ignoro si con la sana pretensión de desacreditar aún más a la zarandeada cámara alta, que también pudiera ser. Porque sólo así se entiende el trío que enviamos a Madrid. Don Lucas va para vitalicio y quizá por eso ni siquiera interrumpe el tedio de su descanso burgense para acercarse a agradecer con su presencia el detalle de ser elegido por quinta vez. Y ha cumplido catorce años en esa representación.
Por su parte, Don López sigue la estela del escurrido predecesor que fue Villalba, imponiendo al grupo socialista de aquí ese puente senatorial para su alejamiento definitivo. Por si hubiera dudas, Óscar López fue confirmado como portavoz en el Senado durante el tiempo de espera. El salto de Villalba, que enseguida maquinó un empleo de vía estrecha con Zapatero, supuso la deposición del burgalés Octavio Granado, pérdida importante para la política autonómica. El caso de la popular doña Angulo es aún más estrafalario y revelador de la caótica situación de su partido en Soria. Los peores resultados para el partido Popular soriano son refrendados con los dos senadores autonómicos, aunque Mar Angulo ya lo era por elección directa. Ahora deja aquel puesto y toma la designación cortesana del parlamento en el que también es procuradora. No se preocupen, yo tampoco lo entiendo.
Pero lo que sí sé por experiencia es que estos manejos se pagan. Y el hecho de que en ellos estén implicados los dos partidos mayoritarios, delata que o bien no han entendido el mensaje de los electores o ya lo han olvidado. En cualquier caso, era difícil empezar peor la legislatura, confundiendo la elección con el descarte de desechos de tienta, para desmentir los pronunciamientos de regeneración. Menos mal que la convocatoria del pleno también sirvió para formalizar la composición de las comisiones parlamentarias, todavía pendientes de los últimos relevos populares, y para encauzar el primer acuerdo amplio de legislatura, que se articula en torno a tres objetivos prioritarios: la reforma del Estatuto de Autonomía, la Ordenación del Territorio y el pacto de reindustrialización. Lo respaldan los cuatro grupos mayoritarios de las Cortes, y además adquieren el compromiso de alcanzar una posición conjunta de Comunidad en relación con el modelo de financiación autonómica. Que es la gran batalla que se avecina.
El combustible que impulsa este acuerdo de PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos radica en la difusión capciosa de los datos engañosos de la balanza fiscal de 2012 por parte de esa banda de heraldos de la trampa que componen el insensato Montoro y sus Betetas. Tratando de ofrecer la imagen de territorios dispuestos a pedir y pedir para seguir viviendo de la mamandurria. La cuestión es de una simpleza insultante y no daría para mayores conjeturas en un debate con gente sin cocos en la avellana. Pero si algo tiene acreditado el gobierno Rajoy es su incapacidad para el debate sin fantasmas. Por eso importa tanto que dispersión, baja densidad y envejecimiento de la población sean criterios a tener en cuenta. Tampoco en esa batalla vamos a estar solos.