Las cuentas para 2016: muy sociales y para la recuperación económica
Muy sociales, con una apuesta por la recuperación económica y el empleo de calidad serán las Cuentas de Castilla y León para el 2016, cuya orden de elaboración se publicará hoy, según adelantó ayer la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo tras el Consejo de Gobierno.
Además apostarán por la cohesión territorial y la garantía de los grandes servicios públicos, e incluirán algunos de los compromisos del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, como en lo fiscal una segunda rebaja del IRPF y la eliminación de lo que queda del conocido como «céntimo sanitario», que grava el consumo de combustible, explicó la titular de Economía y Hacienda.
Con el techo de gasto no financiero pendiente de fijar, lo que ser hará en setiembre, lo que si se sabe es que los Presupuestos de la Junta para el 2016 también destinarán el 80 por ciento de ese gasto a educación, sanidad, servicios sociales y dependencia, detalló Del Olmo.
Las cuentas estarán listas para presentarse en las Cortes antes del 14 de octubre, recordó Del Olmo, quien incidió en esa apuesta de la Comunidad por rebajar los impuestos como el IRPF, que de nuevo experimentará una rebaja progresiva a partir del 1 de enero del 2016. Con esa rebaja del IRPF lo que se busca es un incremento del consumo, y con ello de la producción y del empleo, explicó la titular de Economía y Hacienda, que ha recordado que en el primer trimestre del año ese consumo repuntó un 3,2 por ciento en Castilla y León.
«Castilla y León ha apostado por esa rebaja del IRPF frente a otras alternativas políticas» por su repercusión en el consumo, insistió la titular de Economía y Hacienda, quien cifró en 215 millones de euros el dinero con el que contarán los castellanos y leoneses en sus bolsillos por esa primera rebaja del impuesto sobre la renta en lo que al tramo autonómico se refiere.
También se suprimirá el tercio que queda vigente del impuesto que gravaba el consumo de combustible, el conocido como céntimo sanitario, cuya puesta en marcha en el 2012, en el «peor año de la crisis», fue «absolutamente necesario». «Era cerrar hospitales o poner un impuesto», reflexionó ante las críticas realizadas por el PSCyL a este gravamen. Del Olmo recordó que «la realidad es que en Castilla y León está subiendo el consumo de hidrocarburos de manera importante.