La Junta recurre a la Universidad de Zaragoza en el caso de las carpas
La Junta de Castilla y León ha remitido nuevas muestras de carpas muertas a la Unidad de Patología Infecciosa y Epidemiología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza para conocer el origen de la mortandad de 66.000 ejemplares de esa especie en el pantano soriano de la Cuerda del Pozo.
La mortandad, que ha remitido prácticamente en su totalidad, según confirmó ayer la Junta de Castilla y León en un comunicado, se detectó el pasado 29 de septiembre y hasta la fecha se han recogido unas 66.340 carpas muertas de las aguas del embalse, situado en la cabecera del río Duero, en Soria.
Según confirmaron los responsables de este centro, el objetivo es realizar un estudio por familias mediante PCR y también inoculación experimental, así como, posiblemente, análisis histológicos de órganos, con el fin de aproximarse al diagnóstico.