Más de 6.800 personas registran su testamento vital en la Comunidad
Este documento en Castilla y León aumenta un 55 por ciento más que hace tres años.

El testamento vital tiene cada día más adeptos. DL
R. TRAVESÍ | VALLADOLID
Un total de 6.805 castellanos y leoneses ha registrado su testamento vital con el ánimo de que sus voluntades sean respetadas en el ámbito sanitario, sobre todo en situaciones irreversibles como un coma, para decidir si desea la aplicación de medidas extraordinarias para prolongar su vida. El número de registros de instrucciones previas por escrito va en aumento, fruto de la mayor concienciación de la población y la existencia de una normativa que regula este tipo de asuntos relacionados con la salud. No en vano, la cifra de inscripciones en el Registro Nacional de Instrucciones Previas (RNIP) ha crecido un 55,3 por ciento en los últimos tres años en la Comunidad, lo que supone la quinta mayor subida de España ya que el incremento medio nacional en ese periodo fue del 36,3 por ciento.
Una de esas personas que decidió dar el paso en la región es el salmantino Fernando Sanz que registró su testamento vital el año pasado aunque ya llevaba años vinculado a la asociación del Derecho a Morir Dignamente (DMD). «La idea surgió con la enfermedad de un amigo porque cuando estás sano es un asunto que ves lejano», reconoce este médico de familia de 59 años. Apunta que suele haber temores por la complejidad del proceso pese a que es un trámite que se soluciona en media hora ante el personal de la Junta de Castillla y León.
La formalización de un testamento vital en el ámbito sanitario también se puede realizar ante notario y ante tres testigos, aunque lo más habitual es que sea con un funcionario presente de la Consejería de Sanidad, que creó el registro autonómico en enero de 2008. Con el paso de los años ha despertado el interés de los ciudadanos puesto que a finales de 2009 había 622 castellanos y leones que registraron sus testamentos vitales, diez veces menos que ahora.
Sanz reconoce que un testamento vital ayuda a familiares y profesionales sanitarios a tomar decisiones ante un diagnóstico desfavorable «al haberme expresado previamente». No en vano, la instrucción previa es un documento por el que una persona manifiesta anticipadamente su voluntad con el objeto de que se cumpla en el momento en que llegue a situaciones donde es incapaz de hacerlo .