con los brazos abiertos
«¡Dejadnos ver a la reina, por favor!»
Miles de personas esperaron en el centro de Toro para ver a doña Sofía, quien presidió. la inauguración de la nueva exposición.
Talla de San Juan Bautista de Gregorio Fernández
Agencias | zamora
Miles de personas esperaron por las calles del centro de Toro para ver pasar a la reina Sofía, quien presidió ayer los actos de inauguración de Aqva , la vigésima primera edición de la exposición de Las Edades del Hombre, que permanecerá abierta al público desde hoy, jueves, a las 10.00 horas, hasta mediados del próximo mes de noviembre.
Desde primera hora de la mañana, Toro registró una actividad especial, plasmada en pequeños detalles, como la insistencia del riego por aspersión para dejar impolutas las calles del centro de la ciudad y el gusto por el detalle ambientado en el zafarrancho de limpieza que hizo que tres operarias dejaran como los chorros del oro las rejas de la fachada del Ayuntamiento que dan a los sótanos, informó Ical.
«La reina Sofía es la reina Sofía», aseguró con vehemencia una entregada mujer de edad avanzada, que prefirió mantener su anonimato al tiempo que se reconoció fiel seguidora de Doña Sofía y antes de entrar en abruptas e irreproducibles comparaciones con su sucesora. La comitiva de cinco coches de doña Sofía se detuvo frente a la Colegiata a las 12.01 horas, donde fue recibida por el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; la delegada del Gobierno en Castilla y León, María José Salgueiro; la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente; el obispo de Zamora Gregorio Martínez, el presidente y el secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre y el alcalde de Toro, Tomás del Bien. Acto seguido, accedió al templo por la fachada sur para examinar los cuatro primeros capítulos de Aqva , con la aportación del comisario de la muestra y delegado diocesano para el Patrimonio y la Cultura, José Ángel Rivera, entre otros acompañantes.
La reina Sofía estuvo casi una hora en la Colegiata. Después, acompañada por una comitiva encabezada por Juan Vicente Herrera, Rosa Valdeón, Silvia Clemente, María José Salgueiro y María Josefa García Cirac, entre otros representantes públicos, caminó hacia la Plaza Mayor, entre saludos y aplausos. «¡Dejadnos ver a la Reina, por favor!», suplicaron dos mujeres al ver, alarmadas, cómo los profesionales de los medios eran colocados por el dispositivo de seguridad delante del puesto que habían defendido desde dos horas antes.