Sáez niega falta de planificación en el Hospital de Burgos
El consejero de Sanidad asegura que el del Hubu se trata de «un asunto ya juzgado».

Los procuradores de la Comisión Parlamentaria. NACHO GALLEGO
EFe | Valladolid
Las modificaciones y reequilibrios financieros al alza del Hospital Universitario de Burgos (Hubu), que investiga una comisión en las Cortes de Castilla y León, son un asunto «juzgado» en los tribunales y tienen su origen en la «complejidad intrínseca» de las infraestructuras sanitarias.
El Hubu, con un presupuesto inicial de obra de 314 millones, abrió sus puertas el 14 de diciembre de 2011, pocos meses después después estuvo «plenamente operativo» y ahora, casi cinco años más tarde, «ha mejorado su eficiencia global», manifestó ayer el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, quien avaló su funcionamiento con datos estadísticos.
Sáez, durante su comparecencia ante la comisión de investigación, rechazó las acusaciones de «supuesta improvisación y falta de planificación» sobre el Hubu, al referirse a la complejidad de una infraestructura «de más de 180.000 metros cuadrados de instalaciones y de más de 50.000 equipos o bienes inventariados».
Las sucesivas modificaciones al alza de este complejo sanitario, recordó el consejero, es algo habitual de acuerdo con la «experiencia reciente de la arquitectura hospitalaria en España», una realidad que el Hubu comparte con el nuevo Río Hortega en Valladolid, la ampliación del de León o el Central de Asturias, puso como ejemplos.
En algunos casos como el de Valdecilla en Santander o los de Toledo y Granada, aseguró, estas variaciones no afectan sólo al presupuesto sino al modelo, lo que no ha ocurrido en Burgos donde, a su juicio, las modificaciones «obedecen a la complejidad intrínseca de las obras que, aunque no nos guste y sea necesario evitar, forman parte de la realidad de las inversiones hospitalarias».
«¿Qué es lo que no deberíamos haber hecho?» para evitar estos incrementos económicos, preguntó Sáez a la parlamentaria de Podemos Laura Domínguez que, momentos antes, había expresado su certeza sobre la existencia de «ciertas decisiones políticas erróneas que nos ha llevado a costar 667 millones» desde los 314 iniciales.
Domínguez, que busca un «responsable político» de este exceso para exigirle cuentas, aclaró que su crítica no se centra tanto en los sobrecostes del equipamiento, sino en infraestructuras como el helipuerto, que en su opinión podría haberse evitado con el uso del ubicado en el cercano Hospital Divino Valles. En el plano judicial, ha recordado Sáez, el Tribunal de Cuentas archivó una denuncia del PSOE y las «controversias interpretativas» sometidas al Consejo Consultivo «han sido resueltas en favor de la Gerencia Regional de Salud», por todo lo cual considera que también se trata de «un asunto juzgado».