Las autonomías con más recursos compensan a las demás

La consejera Pilar del Olmo acompaña al ministro Montoro. ZIPI
El informe, elaborado a partir de una metodología diseñada por los expertos Angel de la Fuente, Ramón Barberán y Ezequiel Uriel, muestra la relación entre cargas y beneficios como consecuencia de la incidencia en cada territorio de los presupuestos públicos. De esta forma, las cinco comunidades que son contribuyentes netas tienen unos flujos de salida equivalentes al 4,3% de su PIB de media. En el caso de las regiones receptoras netas, los flujos de entrada equivalieron a una media del 7,3% de su PIB. En total, los flujos redistributivos entre diferentes regiones ascendieron en 2013 a 29.494 millones de euros, el equivalente al 2,86% del PIB de España. El objetivo del sistema es que las comunidades con menos recursos sean compensadas gracias a la mayor contribución de aquellas con más capacidad. Las balanzas fiscales son polémicas y sirven de argumentos políticos a muchas comunidades, como por ejemplo Cataluña, para criticar la infrafinanciación. Sin embargo, la mayor parte de la diferencia entre ser una comunidad contribuyente o receptora depende de la renta. De hecho, según Hacienda, casi un 72% de los saldos fiscales regionales se deben simplemente a que en los territorios más ricos se pagan más impuestos que en los más pobres. El resto depende de la financiación autonómica (14%). Precisamente, todos los gobiernos regionales son partidarios de buscar un nuevo sistema. También influye, aunque en menor medida, las ayudas regionales (5,7%) y las subvenciones a ciertos sectores productivos (9,4%), la agricultura. El gasto en infraestructuras apenas pesa en este reparto un 3%.