Herrera espera un acuerdo sobre la Ley de Altos Cargos
Defiende el texto de la Junta y atribuye la polémica a algún «jurista oxidado».
efe | valladolid
El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, confió ayer en los grupos parlamentarios, la Mesa de las Cortes y sus letrados, para que el proyecto de Ley Altos Cargos esté en unos días y pueda ser votado en el pleno de la Cámara, con un texto que no colisionará con la Constitución. A preguntas de los periodistas en la feria de Ar&Pa, Herrera recordó, sobre las posibles colisiones con la Constitución del proyecto de ley de Altos Cargos elaborado por la Junta, que se trata de un proyecto que llegó a la mesa del Consejo de Gobierno «con los informes jurídicos pertinentes».
Herrera recordó que lleva muchos años en la Junta, y aunque «seguramente es un jurista oxidado», «afortunadamente la Junta de Castilla y León tiene una asesoría jurídica con profesionales magníficos» que informan todos los proyectos normativos, especialmente los de ley. A su juicio, ese «proyecto de ley llegó bien informado y para mayor abundamiento, por ser esa materia, vino con el dictamen positivo del Consejo Consultivo».
«Nosotros lo examinamos, nos pareció bien el contenido, que es un contenido político», señaló Herrera, quien explicó que se trata de una propuesta normativa en consonancia con lo ya anunciado en su debate de investidura y del acuerdo de investidura con el grupo parlamentario de Ciudadanos, por lo que lo remitieron a las Cortes.
Por otra parte, las cifras que hacen falta para hacer los presupuestos de la Comunidad, la financiación autonómica, la despoblación y «un alud» de peticiones llevará en la mochila el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, a la cita que ha solicitado con el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy.
Sin fecha todavía para el ya solicitado encuentro, a la espera lógica de que se sustancie la anunciada conferencia de presidentes autonómicos, Herrera avanzó ayer que además todos los consejeros han pedido ya reuniones con sus homólogos en el Gobierno de Rajoy. La «financiación autonómica» es a su juicio «la clave de la que dependen el futuro y la calidad de los servicios públicos esenciales, como la educación, sanidad y servicios sociales».