La policía no cierra ninguna vía por la muerte de la niña
El atestado sobre el caso de la menor que cayó desde un cuarto piso no está en el juzgado.

Zamora despide a la niña que se precipitó desde un cuarto piso de madrugada. M.A.M.
efe | zamora
La investigación policial para aclarar las circunstancias de la muerte de una niña de seis años que la madrugada del martes se precipitó desde un cuarto piso en Zamora aún no ha llegado al juzgado y por el momento únicamente se ha tomado declaración en dependencias policiales a los padres y la hermana de la víctima. La fiscal de Menores sí se encargó ayer, como fiscal de guardia, de asistir a la hermana de la víctima mientras se le tomaba declaración en la policía con el fin de velar por su protección como menor. Por el momento la policía continúa la investigación y no se descarta ninguna hipótesis sobre las causas por las que la niña se precipitó desde el cuarto piso, tanto que fuera de forma accidental como que se dieran otro tipo de circunstancias.
La víctima y esta hermana dormían en la misma habitación y la investigación policial apunta a que la niña podría haber caído desde la ventana de esa habitación, aunque la policía se encontró la ventana cerrada y la persiana bajada y en una dependencia contigua existe un balcón del que también podría haber caído la niña.
El cuerpo sin vida de la menor fue encontrado en la acera de la calle Arapiles de Zamora sobre las cinco y media de la mañana por un transeúnte y cuando la policía llamó a la vivienda de la víctima se encontró a los padres que en ese momento buscaban a la niña por la casa.
Una vez que la policía llegue a unas conclusiones sobre lo sucedido en base a la investigación, el informe forense y las pruebas recabadas será cuando se remita el atestado, bien al Juzgado de Instrucción número uno de Zamora o bien a la Fiscalía de Menores, según corresponda.
Ayer, familiares, allegados y amigos de la familia de la niña le dieron una despedida multitudinaria en el funeral por la pequeña celebrado en la iglesia de San Lorenzo de Zamora. El templo se quedó pequeño para acoger a todas las personas que se acercaron a dar el último adiós a la pequeña antes de que su cuerpo recibiera sepultura.