Adif se ofrece a pagar la deuda de la Alta Velocidad de Valladolid
El plan de viabilidad pasa por que el Ayuntamiento decida entre el soterramiento o la integración.

El presidente de Adif, Juan Bravo, ayer en Valladolid. P. REQUEJO
efe | valladolid
El presidente de Adif, Juan Bravo, propuso ayer que el Grupo Fomento pague la deuda de la sociedad Valladolid Alta Velocidad (Svav), unos 400 millones, y un plan de viabilidad que evite el concurso de acreedores, lo que pasa por que el Ayuntamiento decida entre soterramiento parcial o integración en superficie. Esta propuesta se lanza días antes de que la junta de accionistas de la Svav decida el próximo día 16 sobre la disolución de la entidad encargada del soterramiento del ferrocarril de alta velocidad en Valladolid.
Juan Bravo insistió en que lo importante es evitar la entrada de la sociedad en concurso de acreedores, a la que consideró como «la peor» de las alternativas ante la deuda de un sociedad que se creó en 2002 con el objetivo de ordenar la alta velocidad ferroviaria a su paso por Valladolid. Pero ello, según explicó, y para lograr una liquidación ordenada de la sociedad es preciso un plan de viabilidad para el que ha presentado dos opciones: un soterramiento parcial o la integración en superficie, con la construcción de varios túneles y la reforma de la estación.
Ahora corresponde al Ayuntamiento decidir entre estas dos opciones, teniendo en cuenta que el soterramiento parcial tendría un coste total de 522 millones de euros, mientras que la integración en superficie costaría 354 millones, lo que para el Ayuntamiento supondrá un sobrecoste de 148 millones.
De los cuatro socios de la Svav, según Bravo, sería el Ayuntamiento el que tendrá que asumir la diferencia de coste en el caso de asumir la más costosa, por lo que consideró que será la Corporación la que decida sobre la alternativa más viable.
El soterramiento parcial, en el que se incluye la variante para el transporte de mercancías, supondría enterrar la vía en dos tramos, uno en el acceso norte de 1,100 kilómetros y otro en el sur de 1,200 kilómetros, e incluye la remodelación de la estación.
La integración en superficie precisa de la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), también con la remodelación de la estación, con el condicionante de que los ingresos que se produzcan por la venta de terrenos se aporten a la cancelación de la deuda. También incluirá la construcción de dos túneles en el barrio de La Pilarica, una antigua reivindicación de los vecinos, para lo están pendientes las correspondientes expropiaciones.
Según los cálculos de Adif, la venta de los suelos liberados podría suponer para la Svav unos ingresos hasta 2033 de unos 803 millones de euros. En cualquier caso, el presidente de Adif se comprometió a que «a lo largo de este año» los nuevos talleres de Renfe, incluidos en la operación y que sustituyen a los antiguos, lo que supondrá una liberalización de los terrenos que ocupan, entrarán en servicio con el traslado de los trabajadores. Según reconoció el presidente del gestor de infraestructuras ferroviarias, el retraso en el traslado a los nuevos talleres está generado por la entrada en concurso de acreedores de uno de los suministradores de maquinaria producida hace algo mas de cuatro meses.