La Junta pide que la AP-1 sea gratis al final de 2018

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera. NACHO GALLEGO
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, afirmó ayer que su posición sobre el final de la concesión de la AP-1, en Burgos, es que se convierta en una vía «libre y gratuita» en noviembre de 2018, aunque consideró «barajable» alguna posibilidad de cobro.
Suárez-Quiñones contestó así a una pregunta formulada ante el Pleno de las Cortes por la procuradora socialista Virginia Jiménez, quien le cuestionó sobre el posible establecimiento de un «peaje blando», equivalente al que existe en Portugal con el reconocimiento de matrícula.
«Ni duro ni blando», subrayó Jiménez, convencida de que el Ministerio de Fomento y la Junta de Castilla y León están sembrando «dudas y desconfianza» sobre el futuro de esta infraestructura, cuya concesión de peaje termina en noviembre de 2018, sin que vaya a prorrogarse.
El consejero negó que exista incertidumbre sobre el futuro de la autopista y recordó que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha comparecido ante el Congreso y el Senado para asegurar que no habrá prórroga y que la vía se integrará en la Red de Carreteras del Estado, aunque sin adelantar si cobrará o no por su uso.