Rey apuesta por un pacto a favor de un único examen para la universidad
El consejero de Educación asegura que el objetivo es garantizar la igualdad de oportunidades.

El consejero de Educación, Fernando Rey. NACHO GALLEGO
Efe / Colpisa | Valladolid
El consejero de Educación, Fernando Rey, abogó ayer por un acuerdo de comunidad para que el nuevo examen de acceso a la universidad (Ebau), definido hace unas semanas en formato y contenido, sea único en todo el territorio nacional con el fin de garantizar la igualdad de oportunidades de los aspirantes.
El lugar elegido para plasmar ese acuerdo serían las Cortes de Castilla y León, sugirió ayer el consejero durante su intervención en la Comisión de Educación del parlamento autonómico, donde informó de esta y otras reformas puntuales de la Lomce.
«Personalmente lo he pasado muy mal todos estos meses por la desorientación de alumnos y profesores» debido a la tardanza del Gobierno en definir el tipo de prueba, «impropio de un país como el nuestro», admitió Rey delante de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios.
De la antigua PAU a la novísima Evaluación de Bachillerato para Acceso a la Universidad (Ebau), ha mediado una reforma puntual de la Lomce merced a un Pacto por la Educación alcanzado a escala nacional el pasado 30 de marzo durante una reunión en Madrid de la conferencia sectorial.
Uno para cada una
Fernando Rey se mostrópartidario de «un único examen y no de diecisiete», uno por cada autonomía, para evitar desequilibrios territoriales y asegurar la igualdad de condiciones para todos los estudiantes con independencia del lugar donde se presenten.
«Una posición más eficaz y unánime en este sentido resultaría interesante y no estaría mal que lo dijera Castilla y León, ya que es una postura que a las comunidades autónomas nacionalistas no les suele resultar simpático porque les produce alergia todo lo que venga de Madrid», reflexionó.
El consejero, no obstante, espera que sea cual sea la naturaleza del ejercicio, única o dispersa, la Ebau se desarrolle con normalidad y que en el caso de Castilla y León se obtengan al menos similares resultados a los obtenidos en la PAU de 2016.
«No es un tipo de prueba que me guste mucho cómo se ha desarrollado en el tiempo, pero hemos contribuido a evitar una cierta debacle» al modificar defectos entre los que ha mencionado el excesivo número de días de duración, de tres a cinco.
Durante su comparecencia, el consejero también informó del contenido de la conferencia sectorial de Educación celebrada el 28 de noviembre de 2016 y de su participación en la Comisión General de Comunidades Autónomas en el Senado, el pasado 27 de marzo. En ambas defendió la necesidad de una educación de calidad, de equidad y enfocada al mercado laboral a través de la Formación Profesional Dual, con atención especial a la diversidad del alumnado.
La educación obligatoria debe ser también inclusiva, con un sistema exigente pero personalizado, añadió.
Fernando Rey defendió la necesidad de evaluaciones externas para aquilatar el nivel académico y la eficacia del sistema, pero sin el carácter académico que tenía la Lomce antes de su reciente reforma, «porque nos resultan muy útiles para establecer planes de mejora».
A partir de la reforma, las pruebas finales de sexto curso de Primaria y cuarto de ESO serán muestrales, es decir informativas pero no académicas en una serie de centros elegidos al efecto, y para titular en Bachillerato bastará con haber aprobado el último curso de esta etapa.
Durante el turno de intervenciones, Fernando de Pablos (PSOE) criticó la incertidumbre causada por la nueva Ebau admitido la educación concertada pero sólo con carácter subsidiario de la pública, y propugnado que la Religión no puntúe en el expediente, tampoco para la solicitud de becas, y que se imparta fuera de horario escolar.
José Ignacio Delgado (C’s) planteó la extensión del bilingüismo a la mayoría de los centros, y llamado la atención sobre la mejora necesaria en la formación del profesorado y en la lucha contra el abandono escolar. Por su parte, el portavoz del Grupo Mixto, José Sarrión (IU), criticó la libertad de elección de centros como el «caldo de cultivo perfecto para que la educación concertada pueda hacer su negocio», en la misma línea que la representante de Podemos, Lorena García, mientras que Isabel Blanco (PP), se limitó a elogiar en todos sus puntos la intervención de Rey.