Los farmacéuticos de la Comunidad, agentes contra la violencia machista
Los 2.800 profesionales de Castilla y León recibirán formación para combatir esta lacra.

Raquel Martínez, Alicia García y la directora general de la Mujer, Esperanza Vázquez. NACHO GALLEGO
Efe | Valladolid
Los 2.800 farmacéuticos que trabajan en las 1.628 oficinas de farmacia de Castilla y León se convertirán en agentes de protección y detección de la violencia machista, y recibirán formación para combatir esta lacra, merced a su cercanía y conocimiento del entorno familiar, en especial en el medio rural.
Para protocolarizar esta actuación de las oficinas de farmacia, de las que 994, el 61%, están en los pueblos de la Comunidad, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, y la presidenta del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León, Raquel Martínez, rubricaron ayer un convenio por el que las boticas se adhieren al modelo integral autonómico Objetivo Violencia Cero.
«Por su cercanía y la confianza» que desprenden a la sociedad, los farmacéuticos pueden «detectar los casos de violencia machista» o facilitar que se les pida ayuda, abriendo además un cauce de sensibilización social, explicó García en rueda de prensa en la que se detalló la colaboración.
Algunos datos
El 40% de las mujeres de Castilla y León, unas 496.000, viven en pueblos de menos de mil habitantes, en entornos en los que puede haber «un mayor retraimiento» a la hora de solicitar ayuda ante un caso de maltrato, de ahí la importancia de las farmacias, que contarán con la colaboración del coordinador de casos de violencia machista del Ceas más cercano a cada oficina, refirió la consejera de Familia e Igualdad.
«No podemos permanecer ajenos a esta situación», sostuvo la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la Comunidad, desde su experiencia durante diez años en una farmacia en un pequeño municipio soriano, Tardelcuende, de menos de quinientos vecinos.
Aunque las farmacias ya tienen una especial sensibilidad en estos casos, con este acuerdo y la formación correspondiente que recibirán en esta materia sabrán cómo acceder a las víctimas y cómo asesorarlas e informarlas, para dar «voz a sus problemas» y solucionarlos, dijo Martínez.
Aliados
Para poder hacer ese papel de «aliados» y «agentes» en la detección del maltrato, los farmacéuticos contarán con herramientas para actuar de la forma más idónea, y cada farmacia tendrá además un distintivo que la acredita como colaboradora en ese objetivo de la violencia cero.
La consejera explicó que organizará, a través de los nueve colegios de farmacéuticos de la Comunidad, programas de formación en materia de igualdad, presenciales o en línea.