NOVEDADES EN INVESTIGACIÓN
Reducir costes y mejorar la calidad
Agricultura trabaja para en tres proyectos para promover la economía circular con Interreg.

La mejora de la ganadería es una constante en los grupos de trabajo habilitados al efecto. DL
dl | redacción
La Consejería de Agricultura y Ganadería, a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), está desarrollando tres proyectos Interreg, programa para el intercambio de experiencias y conocimiento con el objetivo de mejorar las políticas de desarrollo regional entre España y Portugal.
La colaboración público-privada y la participación de centros de investigación, universidades y empresas de ambos países permite optimizar recursos y hacer más competitivas las explotaciones e industrias ubicadas en las zonas transfronterizas. Para la Junta de Castilla y León estos proyectos tienen un carácter estratégico porque permiten generar y mantener el empleo en estas zonas y fijar población en el medio rural.
Convertir los residuos de las explotaciones en biogás es el objetivo de ‘Symbiosis’. Este proyecto Interreg trabaja el aumento de la competitividad en las explotaciones en dos vertientes: por un lado se eliminarán con un menor coste los residuos generados y a partir de ellos se conseguirá generar energía.
El papel del Itacyl en este proyecto, para el que cuenta con un presupuesto de 184.886 euros, es el desarrollo de un mapa de residuos y posibilidades en la zona transfronteriza. Además, se realizarán experiencias en laboratorio para luego escalarlas a una planta piloto situada en una granja.
El trabajo que va a desarrollar el Itacyl permitirá maximizar la producción de biogás y que este combustible pueda utilizarse en la propia explotación para calefactar, como combustible en vehículos, para aprovechamiento en el regadío, etc.
El círculo de esta explotación autosuficiente, dentro del modelo de economía circular, se cierra con el aprovechamiento de parte de los residuos ganaderos, como fertilizante, lo que conlleva también un importante ahorro.
La implantación de estos desarrollos permitirá la reducción de un 50 % del agua utilizada en la explotación y la disminución del 40 % de la energía usada en una explotación.