Las esperanzas merman por día
Peláez precisó que los regantes del Bajo Duero necesitan entre dos y tres hectómetros cúbicos de agua para finalizar el riego de los cultivos y salvar algo de la cosecha, y ha valorado que aún se pueden preservar todos los cultivos, en algunos casos al menos entre el 50% y el 70%, aunque los porcentajes descienden cada día que pasa sin regar. La CHD les exige utilizar el agua que otros agricultores no hayan utilizado y llegar a un acuerdo entre las comunidades de regantes para disponer de agua, pues la Confederación no puede hacer uso del agua del embalse de Cuerda del Pozo.