una repostería celestial
Valladolid acoge los dulces ‘pecados’ de 30 monasterios
Turrones, marquesas o mazapanes son algunos de los productos que se podrán adquirir en el singular mostrador montado para su venta.

La plaza de las Cortes de la capital vallisoletana es el escenario elegido para la muestra. NACHO GALLEGO
M. RODRÍGUEZ | VALLADOLID
Una treintena de conventos y monasterios de Castilla y León despliegan este fin de semana en Valladolid sus más dulces pecados artesanales, en forma de turrones, marquesas o mazapanes, que se podrán adquirir en el singular mostrador montado en la plaza de las Cortes autonómicas.
Desde el viernes y hasta hoy, la tercera edición de ‘Dulce Tentación’, organizada por las Cortes autonómicas y la Fundación Villalar, recala en Valladolid, tras hacerlo de forma puntual en esta edición en Ávila, donde estuvo entre el 8 y el 10 de diciembre para celebrar el primer Año Jubilar Teresiano de la historia.
Desde las 11.00 horas del viernes y hasta las 21.00 de ayer y mañana desde el mediodía y también hasta las nueve de la noche se podrá adquirir dulces pero también mermeladas, remedios naturales, cerámica, textil, e incluso material de papelería que elaboran las religiosas de cinco conventos y monasterios de Burgos y otros tantos de Palencia, cuatro de Valladolid, los mismos que de Palencia, Salamanca y Zamora, con tres de Segovia, dos de León y Soria y uno de Ávila.
«La exposición y venta de estos productos contribuirá a la conservación y al mantenimiento de los monasterios y conventos que se pueden visitar gracias a las comunidades religiosas que, con su trabajo diario, preservan y hacen accesible a todos el patrimonio histórico que albergan estos edificios», explica la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente en el folleto de la muestra realizado a tal efecto para dar a conocer la muestra de los dulces ‘pecados’.
bien de interés cultural
Castilla y León tiene el veinte por ciento de los conventos reconocidos como bien de interés cultural de toda España por lo que las ventas también buscan contribuir a su conservación, ya que la venta de estos productos suele ser su principal fuente de ingresos.
Las ventas de estos tres días supone lo que muchos de los monasterios participantes venden durante seis meses, según explicó Clemente en anteriores ediciones.
El éxito de la muestra en la capital abulense, en el que el primer día se acabaron varias especialidades invita de nuevo al optimismo en la capital vallisoletana en la que tratarán de mantener las ventas con el único objetivo de recaudar fondos para poder realizar las obras de mejora y mantenimiento de todos los conventos que toman parte en la misma.