Siemens echa el cierre y Herrera pide una reunión urgente para evitarlo
La clausura de la planta de aerogeneradores de Miranda de Ebro, en Burgos, se cobrará 134 puestos de trabajo .

Imagen de las pancartas que los empleados han puesto en contra del cierre de Siemens. EFE
efe | valladolid
El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, anunció ayer que «inmediatamente» la Junta «se sentará» con los responsables de Siemens Gamesa para analizar las posibilidades de continuidad y futuro de la planta que la multinacional tiene en Miranda de Ebro, en Burgos, tras anunciarse su cierre. Durante su intervención en una jornada sobre el diálogo social en Castilla y León, el presidente de esa comunidad se ha referido al cierre de una de las cuatro plantas que la multinacional tiene en la región, conocido ayer, «por razones que tendrán que explicar y justificar», según Herrera.
Durante su intervención, ha mandado «un mensaje de tranquilidad» tanto a los trabajadores como a la comarca de Miranda de Ebro, una de las más castigadas industrialmente en la comunidad, y ha dicho que «inmediatamente se sentarán con los responsables» de la multinacional para «analizar las posibilidades de continuidad, con apoyos para la competitividad» y para estudiar otras alternativas industriales, que puedan partir de otras empresas.
Herrera, que explicó que el Gobierno autónomo se enteró ayer de la noticia, a la par que los trabajadores, también anticipó que se abordará con Siemens Gamesa la «garantía de pervivencia, incremento de la actividad y del trabajo en las otra tres plantas» que la firma tiene en Castilla y León.
El presidente de la Junta también recordó que hay medidas que se pueden poner en marcha de manera inmediata, «instrumentos que ya se han normalizado para asumir» situaciones que a veces son inasumibles, «muy complicadas y muy difíciles», y que recuerdan «las inconveniencias de una economía global, pero donde hay que dar soluciones», reflexionó. El cierre de la planta responde al cambio en la fabricación de palas para aerogeneradores de mayores dimensiones —que superan los 60 metros de longitud— y que la factoría de Miranda de Ebro no puede acoger.
Hace 19 años
La planta de Miranda de Ebro se creó hace 19 años para la producción de palas de aproximadamente 25 metros y se amplió después para la fabricación de palas de 40 metros, que son los que fabricaba hasta ahora.
El comité de empresa de Siemens Gamesa en Miranda expresó su confianza en que el despido colectivo y el cierre de la planta comunicado ayer por la empresa «sea reversible, como lo fue el expediente de regulación que iba a afectar a 272 trabajadores».
En un comunicado, los sindicatos aseguraron que los 134 rabajadores de la planta se sienten «engañados, abandonados y condenados a desaparecer».
En este sentido, añadieron que los responsables de la empresa les hablaron, tras el último expediente de regulación, de «posibles pedidos bastante avanzados», mientras no se hacía nada para modernizar la planta pese a la advertencia de los representantes de los trabajadores, tras varios expedientes de regulación.
El comité de empresa consideró que el expediente de regulación anunciado tras la fusión de Siemens y Gamesa, que iba a afectar a 272 trabajadores en España, se paró por el apoyo de gobiernos regionales, formaciones políticas nacionales y sindicatos, lo que esperan que también haga reversible ahora el anuncio de despido colectivo. Sin embargo, fuentes de la compañía han asegurado que en este momento no contemplan más solución que la recolocación de todos los trabajadores de la planta de Miranda en otras del grupo en Castilla y León y Navarra.
Los trabajadores dispondrán además de un mes de permiso retribuido mientras se negocia el expediente, a partir del próximo lunes. De hecho, acababan de aceptar adelantar un mes las vacaciones a la espera de que llegaran nuevos pedidos y el secretario de la Federación de Industria de Comsiones Obreras en Burgos, Juan Ignacio Ruiz, reconoció que temían algún expediente de regulación a finales de enero, pero no una medida tan drástica como el cierre.
Ruis recordó que la empresa ya había ofrecido alguna recolocación temporal durante los anteriores expedientes de regulación, aunque «lo de ahora sería un traslado definitivo y eso es más complicado, por ejemplo para las familias con hijos, porque estamos en pleno curso escolar».