Clemente: «La solidaridad territorial es el cemento entre unidad y autonomía»
Silvia Clemente preside los actos de homenaje del 35 aniversario del Estatuto; Podemos y UPL plantan a las Cortes .

Silvia Clamente, Ana Pastor y Pío García Escudero ayer en las Cortes autonómicas. MIRIAM CHACÓN
ical | valladolid
La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, reivindicó ayer el «bello principio» de la solidaridad territorial del que «cuelga la lealtad autonómica» como el «cemento entre unidad y autonomía» y resaltó este principio como la contribución de la Comunidad a la construcción de la España de las autonomías.
En el acto conjunto de las Cortes, Congreso y Senado para conmemorar los 35 años del Estatuto de Autonomía y los 40 de la Constitución —se cumplen el próximo 6 de diciembre—, Clemente que abrió la solemne sesión, en presencia de los miembros del Gobierno, procuradores, diputados y senadores, entre otras instituciones, glosó que esta etapa democrática y autonómica es la más larga de consenso, apertura internacional y, en particular, de progreso económico y social. «Me gustaría reivindicar esta mañana la amistad autonómica, que no sólo ha de ser entre las comunidades, sino también del y con el Estado central, porque todos juntos conformamos el Estado global, la comunidad política, esa realidad que lleva el nombre tan hermoso de España», reflexionó la presidenta.
Integración política
Clemente cerró su intervención con la aseveración de que desde Castilla y León «defendemos la Constitución y el Estatuto como preciosos momentos y monumentos de la integración política» y subrayó que «reivindicamos la lealtad autonómica como el único principio que realmente puede solventar nuestros problemas y nos comprometemos a seguir ofreciendo a todos nuestro autogobierno útil y nuestra amistad autonómica». En su intervención, la presidenta defendió que la Constitución debe servir para «unir aquello que es diverso» y recordó que Castilla y León fue la última comunidad autónoma en constituirse por lo que «ha contribuido y sigue contribuyendo de modo decisivo a la articulación territorial de España a través del Estado autonómico».
Al respecto, resaltó también como contribución de la comunidad al Estado autonómico la idea de la «amistad autonómica» y defendió que la Constitución no es sólo norma, sino que es la norma que produce por antonomasia la unidad política de la comunidad desde los valores de libertad, igualdad, justicia y pluralismo político.
Por otro lado, sostuvo que no existe otro periodo en la historia de España donde haya podido expresarse «con tanta libertad y pluralidad la diversidad de opiniones de los españoles, ni en la calle ni en las instituciones», si bien reconoció que se pueden percibir las «cicatrices» de la crisis «más devastadora de la que tenemos memoria» y que «todo es mejorable», aunque añadió en ese marco que las prestaciones de servicios públicos en este país están entre las más altas del mundo.
Se refirió a que España es un Estado social para destacar que esa es la esencia del Estado de las autonomías cuando la sanidad, la educación y los servicios sociales son competencia autonómica y casi ocho de cada diez euros gastados en esos servicios son competencia de las comunidades.
También, apuntó a la definición de España como un estado unido, autonómico y solidario para considerar que es la solidaridad el «cemento entre los principios de unidad y de autonomía» que se hallan, en su opinión en «tensión dialéctica», si bien subrayó que la solidaridad es el «tema político central de nuestro país en este momento». «España será solidaria o no será», remarcó.