De Cospedal elogia la fortaleza de España y de Iberoamérica
La ministra de Defensa abre el congreso internacional de historia en Valladolid.

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. R. GARCÍA
efe | valladolid
Dos siglos después de los procesos de independencia en la América Hispana, la comunidad iberoamericana goza de unos lazos fraternales «más sólidos y estrechos que nunca» pese al «intento de la Leyenda Negra por oscurecer nuestro pasado», afirmó ayer la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. La lengua y la cultura españolas, claves en esa resultante, «fueron las primeras en dar la vuelta al globo y se enseñorean en este mundo nuestro del siglo XXI», ha afirmado la ministra en Valladolid durante la apertura del congreso internacional de historia «Primus Circunmdedisti Me».
Organizado por el Ministerio de Defensa, es la primera actividad del programa organizado para conmemorar, a partir de 2019, el quinto centenario de la primera vuelta al mundo por mar (1519-1522), impulsada por la monarquía hispánica, que inició el marino portugués Fernando de Magallanes y culminó el español Juan Sebastián Elcano.
Historiadores de veintiún países reflexionarán hasta este jueves sobre las consecuencias de esta gesta que ha sido considerada como un hito precursor del actual proceso de globalización, dentro de un congreso «necesario para el conocimiento de nuestro país y de nuestra historia sin estereotipos, mitos infundados y leyendas negras y apócrifas largamente desacreditadas». Ningún otro imperio, como hizo el español, se preguntó en su momento por la «significación moral» de la conquista y colonización, por la igualdad de derechos de los indígenas «con los españoles de este lado del charco», una situación que De Cospedal atribuyó a la prolongada vigencia del imperio hispánico «durante tres siglos».
Prueba de esta preocupación y defensa de la naturaleza jurídica de los indígenas, desde las primeras disposiciones de Isabel la Católica hasta el Derecho de Gentes germinado en la Universidad de Salamanca, fueron la aparición de las primeras universidades en el Nuevo Mundo impulsadas desde la metrópoli en santo Domingo, Lima y Méjico, apuntó en su intervención.
De Sevilla a Sevilla, la circunnavegación compartida por Magallanes y Elcano fue posible gracias a las capitulaciones que Carlos I firmó en Valladolid en 1518 para fraguar una «epopeya» que fue «fruto de una decidida apuesta política de la corona española», recordó. «España cambió la historia para siempre, moldeó el mundo a la altura del hombre» en un viaje de 14.460 leguas por tres océanos y que hicieron posible marinos españoles, alemanes, genoveses y florentinos, subrayó De Cospedal.