Las excajas recuperan su músculo
Las entidades herederas de la banca pública ganan de nuevo mercado y vuelven a liderar la inversión con el 43%. de los créditos España Duero mantiene su presencia territorial y de «referencia» financiera en Castilla y León.

Imagen de la entrada a una de las oficinas de la entidad España Duero. JESÚS F. SALVADORES
ICAL | VALLADOLID
El proceso de transformación del sistema financiero con la desaparición de las cajas y la conformación de nuevos grupos llevó a un trasvase en el reparto del mercado del dinero en Castilla y León hacia los bancos fuera de la asociación Ceca y las cooperativas de crédito. Una tendencia que se mantenía desde 2011 en la Comunidad y que se rompió en 2017, cuando las entidades herederas de las antiguas cajas volvieron a ganar mercado en la Comunidad y elevaron su peso en depósitos, donde siguieron siendo un referente, así como en créditos, negocio en el que recuperaron el liderato.
Los datos que facilita el Gobierno regional revelan que los «bancos y cajas Ceca» asumieron el año pasado el 46,94 por ciento de los depósitos en la Comunidad y el 42,74 por ciento de los créditos, cuando un año antes estaban en el 46,57 y 40,72 por ciento, respectivamente. Estas entidades llevaban en retroceso desde 2011, cuando alcanzaban el 58,27 por ciento del ahorro de la Comunidad; y el 54,64 por ciento de la inversión crediticia.
Con todo, las entidades Ceca han mantenido su liderato a la hora de gestionar los ahorros de los castellanos y leoneses durante todos los años tras los procesos de concentración desde 2010. Sin embargo, en el caso de la inversión, en 2017, retornaron a la primera posición en el mercado, que abandonaron en 2014, cuando los bancos alcanzaron el 45,48 por ciento de los créditos, y las entidades Ceca, descendieron al 42,73 por ciento.
En cifras absolutas, la entidades Ceca asumían 31.243 millones de euros en depósitos el año pasado y 19.387 en créditos, lo que supone que sumaron 728 millones en el primer caso, y 27 en el segundo. El sector en su conjunto elevó su ahorro un 1,5 por ciento en 2017, hasta los 66.560 millones; y redujo su financiación un 4,5 por ciento, hasta los 45.360, con lo que financia otras economías con 21.200 millones de depósitos. Sin embargo, el mercado financiero en la Comunidad, está aún muy lejos de sus cifras en 2011, cuando aún era netamente inversor, y sumaba 67.766 millones en depósitos y 73.900 en créditos.
Bancos a la baja
El crecimiento en el peso de estas entidades en el mercado de la Comunidad se produjo a costa de los bancos no Ceca, que pasaron a representar en depósitos el 41 por ciento del total, frente al 41,78 por ciento de 2016; y el 42,68 por ciento de los créditos, frente al 46,01 por ciento del año anterior. Estas entidades crecieron de forma espectacular en su presencia en el mercado regional, desde el 32,78 por ciento de 2011 en ahorro; y el 35,83 por ciento en créditos ese año. Estos bancos se dejaron el año pasado 84 millones en depósitos, hasta los 27.290; y 2.515 en créditos, hasta 19.359.
Las cooperativas de crédito, sin embargo, siguieron en progresión en el mercado, y representaron el año pasado el 12,06 por ciento de los depósitos, cuando un año antes asumían el 11,65 por ciento; y el 14,58 por ciento de los créditos, frente al 13,27 por ciento de 2016. Estas entidades representaban en ahorro el 8,96 por ciento en 2011; y el 9,53 por ciento en inversión. En datos absolutos, asumían el pasado año 8.027 millones en depósitos, 394 más que el ejercicio anterior; y 6.614 en créditos, con un aumento en 306 respecto a 2016.
Oficinas
Los datos del Ejecutivo regional ponen de relieve que todas las entidad han sufrido un enorme proceso de reconversión en su presencia en el territorio, impelidas por la crisis, la reducción del negocio y la incorporación de las nuevas tecnologías. Al cierre de 2017, la Junta contabilizaba 2.034 oficinas operativas del sistema financiero en la Comunidad, un dato que supone que desde el año 2007, hace ya una década, cuando arrancó la última recesión económica, se cerraron 1.110 establecimientos.
En concreto, las entidades con origen en las antiguas cajas, contaban al término del año pasado con 1.009 oficinas, lo que representa que se cerraron 712 en esa década. Asimismo, los bancos tenían 636, que representan 335 por debajo de las registradas en 2007.