Incidentes con actitudes agresivas y desafiantes
CSIF advierte que los incidentes con los teléfonos móviles suelen acabar en actitudes agresivas y desafiantes del alumno, al ser recriminado por el profesor o al solicitar que entregue el móvil tras un uso indebido en clase. Pone el ejemplo de un docente de la provincia de Salamanca quien contaba la «sorprendente dependencia del móvil». «Le pedí el móvil a un alumno que lo utilizó en clase, se negó a dármelo, pero también al jefe de estudios y al director. Le temblaban las manos y nos rogaba que no le quitásemos el móvil porque no podía prescindir de él todo el fin de semana. Finalmente se llamó a los padres y su madre acudió enseguida. Nos dio el mismo argumento de que el chico no podía estar desde el viernes al lunes sin móvil. Finalmente, el director pactó con ellos que entregarían el móvil el lunes y se le devolvería el martes», relató el profesor.
La presidenta autonómica del sector de Educación de CSIF, Isabel Madruga, también es partidaria de «algún tipo de regulación» sobre el mal uso de los teléfonos móvil en los centros. «Los niños tienen cada vez antes un móvil y se ha convertido en una fuente de conflicto», expresa. Madruga critica que la falta de criterios oficiales relacionados con su utilización no solo afecta a situaciones negativas y violentas por un mal uso sino también a los profesores que reivindican más formación para utilizarlo adecuadamente para fines pedagógicos y académicos.