Tudanca mostró su disposición a echarse a un lado para facilitar el pacto con Cs
El líder del PSOE en Castilla y León, Luis Tundanca, anunció ayer que estaba dispuesto a echarse a un lado y no ser el candidato a la presidencia de la Junta si era un obstáculo para poder pactar con Francisco Igea (Cs) un «gobierno de cambio y decente» en esa Comunidad. «Si el problema es que parezco excesivamente ‘sanchista’ o socialista a Igea o a su partido no «voy a ser un obstáculo» y «estoy dispuesto a que otro u otra» sea el candidato del PSOE, sostuvo Tudanca, quien precisó que está en su mano echarse a un lado aunque correspondería a su partido decidir quien le sustituiría.
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, celebró el acuerdo entre el PP y su partido. En su perfil de Twitter publicó un comentario en el que consideró que era una «gran noticia» para Castilla y León, porque habrá un ejecutivo «nuevo» que trabajará por una tierra «tan abandonada por el bipartidismo».
El secretario general de Podemos, Pablo Fernández, acusó ayer a Cs de «mancillar» el nombre de Castilla y León por haber «consumado el pacto de la infamia» en la Comunidad con el PP, el «partido más corrupto de Europa».
El procurador de Vox en las Cortes, Jesús García-Conde, aseguró que el acuerdo alcanzado por el PP y Cs es «demasiado ambiguo» porque «no va a los problemas de Castilla y León». A su juicio presenta «luces y sombras» por lo que todavía no tiene decido el sentido de su voto en una futura sesión de investidura.
El presidente de las Cortes, Luis Fuentes, aseguró que no están en el «sitio más idóneo» aquellos que son críticos con la posición adoptada por «amplísima» mayoría en el partido y no la asuman, en referencia a la propuesta de entablar una negociación con el PSOE.