Varias actividades reconstruyen tradiciones madereras, como el traslado de troncos por el río Arlanzón
La Cabaña de Carreteros celebra en Burgos la «Fiesta de la montaña»
La Real Cabaña de Carreteros de Quintanar de la Sierra (Burgos) ha puesto en marcha una serie de actividades en Burgos para reconstruir tradic
Los bueyes acarrearon a lo largo de la ribera del Arlanzón madera que se empleó para construir un refugio típico de montaña -denominado «Chozo»- en el parque de Fuentes Blancas, que se mantendrá en el lugar para que pueda ser visitado. «Estos refugios se construían tradicionalmente utilizando pinos huecos, inservibles para la elaboración de madera para muebles o vigas, al tener el corazón hueco, pero muy útiles para hacer tejados, porque divididos en dos longitudinalmente se convierten en grandes tejas llamadas «Carchones», comentó Martín Chicote, el presidente de La Real Cabaña de Carreteros de Quintanar de la Sierra, en la explicación del acto. Un portavoz de los conductores y propietario de una pareja de bueyes serranos, con un peso de una tonelada cada uno, explicó que «antes los bueyes se usaban mucho porque se requería animales con mucha fuerza para arrastrar grandes pesos de madera, pero ahora se hace casi todo con máquinas». Aseguró que en la zona quedan sólo 3 parejas de bueyes que se utilizan sólo para recordar la tradición y se entrenan arrastrando carros y madera «porque algunos sirven luego para venderlos en el País Vasco, donde se emplean para el deporte autóctono de arrastre de piedra y madera». El carretero explicó que estos animales vivían antes un promedio de 10 años, pero ahora llegan a vivir unos 15 años, porque ya no trabajan habitualmente como antes y están mejor cuidados. Una vez acarreada la madera y construido el «Chozo de Carchones», los participantes en la actividad y un buen número de curiosos que se acercaron a la zona degustaron productos gastronómicos típicos de la sierra de la Demanda burgalesa, como morcilla, ajo carretero y caldereta o otras especialidades de la zona.