A SIETE DÍAS VISTA/Rosa Masegosa
Cuentas, órganos que salen de cuentas, y más cuentas
Tras la ronda de consejeros, y buena parte de máximos responsables de las principales instituciones públicas, quienes han explicado en las Cortes de Castilla y León durante las dos últimas semanas sus respectivos presupuestos para el año que viene, las cuentas de la comunidad entran a partir de ahora en la fase decisiva de su tramitación en Fuensaldaña. La presentación de enmiendas de totalidad, y de las ya anunciadas numerosas enmiendas parciales, así como su posterior debate en ponencia y en sendos plenos de las Cortes, centrarán la actualidad parlamentaria de la comunidad hasta el próximo 18 de diciembre, -fecha en la que está prevista la aprobación definitiva del proyecto de presupuestos-. No obstante, entre medias de todo esto se celebrarán dos plenos ordinarios en el que los diferentes grupos políticos tratarán de recoger la mayor parte de las cuestiones que han ido quedando pendientes a lo largo de los últimos períodos de sesiones. Muchas prisa tendrán que darse, sobre todo los populares, si quieren sacar adelante siquiera la mitad de los catorce proyectos de ley remitidos por la Junta que se encuentran actualmente en algún momento de su tramitación parlamentaria. Más les valdrá, puesto que, una vez comience el año 2003, apenas habrá tiempo para celebrar el vigésimo aniversario del Estatuto antes de que se ponga en marcha la compleja maquinaria del periodo pre-electoral. Los Consejos salen de cuentas También parece que se hace tarde para el renombrado Pacto Local. Tras la presentación a bombo y platillo de su propuesta oficial y el anuncio de que antes de que acabe el año habrá una firma, -aunque no se sabe muy bien sobre qué-, el Gobierno autonómico parece haberse olvidado de que primero hay que abrir de una vez por todas la negociación con todas las partes implicadas, puesto que el reloj corre que se mata. También pasa el tiempo sin ninguna noticia sobre el Consejo Consultivo y el de Cuentas, las dos últimas instituciones que aportarán a la comunidad su máximo nivel de autogobierno. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, se está haciendo de rogar respecto a ambas cuestiones, de las que no se conoce nada, salvo un buen número de rumores, en lo que a sus futuras sedes y miembros se refiere. Para consuelo de los que ya no pueden disimular su curiosidad y su impaciencia, la propia ley de creación de ambas instituciones establece claramente que los Consejos «ya han salido de cuentas». De noviembre, no pasa. Paradójicamente otro órgano político, esta vez interno del propio Partido Popular, como es el recién creado Secretariado Regional, inicia estos días con bastante más publicidad su andadura bajo el mando de Alfonso Fernández Mañueco. El Secretariado Regional nace en el seno del PP con el objetivo de estrechar la relación entre las direcciones provinciales del partido y la Regional. Se pasan de la cuenta El primer paso ha sido la puesta en marcha de una serie de convenciones monográficas que se desarrollarán en las nueve capitales de provincia y en los municipios de mayor población para dar a conocer la gestión del PP, los compromisos cumplidos y las propuestas para los próximos cuatro años. La primera de estas convenciones, aún sin fecha y lugar, se celebrará dentro de dos semanas y se centrará en el problema de la vivienda. Por lo demás, continúa la guerra personal entre el secretario regional de los populares, y consejero de Presidencia, Alfonso Fernández Mañueco, y el líder del PSCyL-PSOE, Ángel Villalba, quien esta semana no ha ocultado su euforia por la imagen, cada día más emergente, del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero. En respuesta, Fernández Mañueco recordó a los socialistas que el denominado «efecto Zapatero» está amortizado en la comunidad, ya que «no hizo nada por Castilla y León cuando pudo y ahora tampoco lo hará», por lo que también afirmó no entender el entusiasmo del PSCyL y del propio Villalba. Se pasa de la cuenta, aunque seguro que no es el último.