El informe subraya avances sigificativos en los últimos años
El informe valora que, durante la última década, España ha logrado avances «significativos» en la reducción del abandono educativo temprano, hasta el 13,9 por ciento, aunque aún presenta una de las tasas más elevadas entre los países más desarrollados y la Unión Europea, con diferencias «considerables» entre hombres y mujeres.
Además, mientras que varias comunidades autónomas ya han alcanzado la meta fijada por el Marco estratégico de Educación y Formación ET2020 de una tasa de abandono por debajo del nueve por ciento (País Vasco, Cantabria y Navarra), otras todavía están muy lejos de lograr este objetivo. Entre ellas se incluyen seis comunidades autónomas con tasas por encima del quince por ciento como Castilla-La Mancha, Andalucía, Valencia, Cataluña, Baleares y Murcia. Castilla y León se sitúa entre medias.
El estudio hace referencia a los «momentos críticos» en los que los alumnos corren mayor riesgo de abandonar la educación de forma temprana como son el final de la ESO, cuando los alumnos cumplen los 16 años y la educación deja de ser obligatoria. Por contra, el 96 por ciento de los estudiantes que había finalizado la educación secundaria obligatoria en el curso escolar 2013-2014 continuó en el sistema educativo formal, donde se incluyen los programas de la educación secundaria posobligatoria. Entre estos alumnos, dos años más tarde, en el curso escolar 2016-2017, el 83 por ciento seguía en el sistema educativo.
La OCDE destaca las recientes medidas adoptadas por el Gobierno, entre ellas la LomLOE y la Ley de la Formación Profesional, que «aspiran» a mejorar la flexibilidad curricular y los itinerarios adaptables de educación para ayudar a garantizar que los alumnos sigan estudiando de «manera fructífera». No en vano, recuerda que los alumnos que tienen dificultades en los cursos tercero y cuarto de la ESO pueden seguir los programas de diversificación curricular, que ofrecen un programa adaptado con un menor número de materias agrupadas.