CCOO dice que la sanidad penitenciaria agoniza tras dos muertes en la cárcel de Topas en dos semanas
Instalaciones de la cárcel salmantina de Topas donde se produjeron los incidentes. L.C.S.
CCOO denunció la “grave situación” en la que se encuentra el centro penitenciario de Topas (Salamanca) debido a que la sanidad penitenciaria “agoniza” después de la muerte de un segundo preso en apenas dos semanas. Según detalló el sindicato, se trata de un interno de mediana edad que fue hallado muerto en su celda este domingo.
“La falta de recursos humanos, la deficiente atención sanitaria, el aumento de presos con patologías mentales y toxicomanías no tratadas adecuadamente, a lo que en esta época estival se unen las diferentes olas de calor, vienen generando un aumento de la conflictividad y alteración de la normal convivencia en el centro”, explicaron desde CCOO en un comunicado recogido por Ical.
Así, insistieron en que “no se dispensa una atención sanitaria adecuada”, debido a que el centro penitenciario no cuenta con subdirector médico y a que, de nueve médicos, solo se encuentran tres disponibles. Circunstancia a la que deben sumar que en la relación de puestos de trabajo no se contempla la figura del psiquiatra “a pesar de que una inmensa mayoría de internos toman medicación psiquiátrica”, denunciaron.
Desde CCOO detallaron que el personal facultativo “no quiere trabajar en las prisiones porque no es atractivo”, lo que conlleva que la “población reclusa está sin la atención médica primaria adecuada, mucha de ella con problemas de sobredosis y suicidios”. Además, informaron de que la muerte por suicidio es la primera causa de muerte no natural en España desde 2008, mientras que, en prisión, el número de suicidios es aproximadamente 20 veces mayor que entre la población en general.
Por último, el sindicato recordó el “incremento descontrolado de las agresiones” a los funcionarios y la “indefensión en el desempeño de sus labores”, tras contar un total de nueve agresiones en la prisión de Topas el pasado 2023, y que este año “siguen al alza”.
Las condiciones de las muertes
Las dos muertes que se dieron en el centro penitenciario de Topas muestran características sensiblemente diferentes pero con dos puntos clave en común: ambas muertes fueron suicidios y en los dos casos la detección del problema fue demasiado tardía como para poder salvar a la persona fallecida.
. El primer recluso en perder la vida lo hizo tras incendiar el colchón de su celda, dentro del módulo de aislamiento de la cárcel de Topas. El reo fue atendido por los servicios de emergencias, pero no fue posible salvar su vida.
El segundo de los fallecidos lo hizo colgándose dentro de su celda, en la que vivía en solitario. Los funcionarios del centro penitenciario no pudieron salvar su vida pese a poner en funcionamiento el protocolo de suicidio.