«No es para nada mi prioridad, estoy volcada en el Ministerio», dice la titular de Igualdad
La ministra no quiere volver
Ana Redondo se desvincula de su posible candidatura a las primarias del PSOE autonómico

Ana Blanco ayer en Valladolid, tras el minutos de silencio en repulsa por el último asesinato de violencia machista. EP
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, aseguró hoy en Valladolid que, en la actualidad, su prioridad no pasa por presentar su candidatura a las primarias internas del Partido Socialista de Castilla y León (PSCyL) al asegurar que está «volcada» en el Ministerio.
Tras participar en la concentración en repulsa por el último asesinato por violencia de género, que tuvo lugar a las puertas de la sede de la Delegación del Gobierno en Valladolid, Redondo destacó que, al igual que otros compañeros, está «siempre» a disposición de su partido y a atender una posible llamada al precisar que, al igual que sus compañeras, se muestra «profundamente comprometida» con la ideología. «No es para nada mi prioridad, estoy volcada en el Ministerio, donde hay tanto que avanzar para sacar adelante leyes y consensos», aseveró.
La ministra añadió, según recogió la Agencia Ical, que las renovaciones de liderazgo en las formaciones políticas son «importantes» y «necesarias» para recuperar la confianza de la ciudadanía. «Mi partido, como siempre ha hecho, llevará a cabo unas primarias para que los militantes deciden», concluyó.
Redondo apostó además por un «gran» consenso político frente al negacionismo para renovar el Pacto de Estado contra la Violencia de Género y así combatir las nuevas violencias como la vicaria, la digital y la económica. En este sentido, aseguró que el Gobierno de España trabaja con los grupos parlamentarios en la renovación del pacto de Estado para mejorar los sistemas de protección y acompañamiento de las víctimas y dar respuestas más efectivas.
«Apelo a los grandes consensos políticos por que son los que nos han hecho avanzar hacia una sociedad libre de violencias machistas. Hay que seguir insistiendo en que los consensos político y social son imprescindibles y los únicos que vencerán a este enorme problema de derechos humanos», sentenció. Frente a ello, subrayó que el negacionismo de la violencia de género, que «impulsa la extrema derecha, mata y es tremendamente perjudicial» para las mujeres y la sociedad, al suponer una vuelta a la «caverna».