El criminal ha dejado huérfano a un niño de siete años
El asesino confeso mató a Andrea en su piso y luego la escondió en el bosque

Área de Salinillas de la Bureba donde la Policía encontró el cuerpo de Bejarano.
La Policía Nacional localizó ayer en un paraje boscoso el cuerpo sin vida de Andrea Bejarano de 34 años, desaparecida desde el pasado domingo en Burgos capital, y ha detenido a su marido, un militar de 43 años quien ha confesado el crimen machista. Tanto la víctima como su asesino son de origen colombiano, aunque con nacionalidad española y arraigo en el país, y tienen un hijo en común, un niño de 7 años, con el que convivían en un piso de Burgos capital, según ha indicado el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente. Deja un hijo de siete años.
Aunque la mujer llevaba desaparecida desde el domingo, fue el pasado martes cuando el propio asesino presentó la denuncia ante la Policía Nacional por la desaparición de su mujer, que trabajaba como técnico de laboratorio en el Hospital Universitario de Burgos. De la Fuente ha especificado que el hombre es un militar de profesión destacado en los acuartelamientos de Castrillo del Val, a unos 15 minutos de Burgos.
El asesino la mató en el domicilio de la víctima y trasladó, posteriormente el cuerpo hasta un paraje de Salinillas de Bureba (Burgos) con la intención de esconderlo. Así lo ha explicado el Delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, quien ha asegurado que fue el marido quien presentó la denuncia por la desaparición de su mujer, y quien acabó confesando, las 3 horas de este miércoles, que él había acabado con la vida de Andrea Bejarano, al tiempo. Asimismo, Nicanor Sen ha indicado que «no existía ningún tipo de denuncia por violencia de género» y la muerte de Andrea Bejarano es la primera que se registra en la Comunidad en lo que va de 2025, por lo que el delegado ha insistido «en seguir sensibilizando a la sociedad sobre esta lacra, sobre cifras que son insoportables para una sociedad democrática, donde los machismos, por supuesto, y la violencia no tienen ningún tipo de encaje».