CyL tendrá que amortizar más de la mitad de su deuda en préstamos en cinco años

La administración autonómica de Castilla y León tendrá que hacer frente a la amortización de más de la mitad del importe de sus préstamos (53,85 %), que ascendía a 9.751 millones de euros en el ejercicio de 2022, en los próximos cinco años, mientras que en la próxima década tendrá asumir el vencimiento del 87,09 % del saldo de deuda viva. Esta es una de las conclusiones que reflejan los informes de fiscalización relativos a la Cuenta General de la Comunidad de 2022 presentados ayer en las Cortes por el presidente del Consejo de Cuentas de la Comunidad, Mario Amilivia.
En este ejercicio, que estuvo marcado por la suspensión de las reglas fiscales por la covid y la prórroga presupuestaria en la Comunidad, el importe total de la deuda ascendió a 13.322 millones de euros, un 0,81 % más respecto a 2021; con una deuda per cápita de 5.615 euros, cuando la media nacional alcanzaba los 6.679.
Al margen del próximo vencimiento de estos préstamos, los informes presentados por Amilivia alertan de que el inventario de algunos organismos continúa sin registrar los bienes muebles y el resto de los derechos, incluyendo solo los activos, salvo en el caso del Instituto Tecnológico Agrario. También, dijo el presidente del Consejo de Cuentas, con relación al Consorcio para la Gestión del Palacio de Congresos de Salamanca, inmueble con un valor neto contable de 9 millones, sigue sin constar el cambio de titularidad de este o la cesión de su uso desde la Consejería de Cultura. Finalmente, con referencia a Somacyl, en el informe se recoge que esta sociedad pública contabiliza como deudas transformables en subvenciones reintegrables el importe de los encargos realizados por la Administración General y por el Instituto de Competitividad Empresarial por importe de 105 millones, cuando «realmente suponen el pago por encargos en su condición de medio propio y no van a formar parte de su patrimonio neto en el futuro».