Mañueco acusa al Gobierno de «perjudicar» a las empresas con sus escándalos
Destaca la estabilidad que ofrece la Junta como motor del desarrollo económico y empresarial en CyL

Feijóo y Mañueco llegan a la reunión de la Empresa Familiar.
El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, acusó ayer al Gobierno de Pedro Sánchez de «perjudicar» a las empresas por el «escándalo» diario en el que se mueve, que crea «inestabilidad y nos avergüenza a todos», por lo que insistió en pedir la convocatoria de elecciones.
«Estamos a vuestro lado para superar los retos que afrontáis», comprometió Fernández Mañueco en su intervención en la clausura del XI Congreso autonómico de la Empresa Familiar de Castilla y León, en la que también participó el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, al que calificó como «el presidente que necesita España».
Mañueco afirmó que España vive «tiempos convulsos» y subrayó que «el principal motivo de la incertidumbre es el escándalo tras escándalo día tras día» del Gobierno, lo que indicó que genera «la inestabilidad», «nos avergüenza a todos» y «se perjudica la reputación internacional de las empresas». Según Fernández Mañueco, «los escándalos» hacen que el Gobierno tenga «desatendida la gestión política», lo que contrapuso con la acción de su Ejecutivo que ofrece «estabilidad» y centró en la creación económica por encima de la media, de empleo, que se refleja en el mes de mayo con cuatro años de incremento interanual.
Entre la gestión «desatendida» por el Gobierno, apuntó al «caos ferroviario», el retraso de infraestructuras de autovías y ferroviarias, el Corredor Atlántico o la red de energía, donde pidió de nuevo que la producción no pase de largo de los territorios en los que se produce. Como resumen, tras referirse al «momento convulso y de incertidumbre» que achacó a «los escándalos del Gobierno», expresó «las ganas de trabajar» de la Junta y de «ganar el futuro», para lo que manifestó que quieren «caminar» junto con Empresa Familiar, que aporta un 17 por ciento al PIB de Castilla y León, y también con los trabajadores.
Al presidente de Empresa Familiar de Castilla y León, Isidoro Alanís, le dijo que ha tomado nota «de los deberes» planteados, afirmó que recoge «el guante» y expresó que los empresarios cuentan y contarán siempre con su Gobierno. Mañueco precisó que se han concedido 180 millones en ayudas directas en esta legislatura y 1.800 millones en financiación en el mismo periodo, pero se detuvo, en particular, en la línea que acaba de convocar la Junta para la sucesión empresarial, una de las peticiones, según indicó, de Empresa Familiar. El presidente de la Junta argumentó que se trata de que se mantengan negocios que funcionan y son viables pero que se cierran por la falta de relevo, para ello recordó que la Junta activa ayudas de hasta 20.000 euros, con un tope para las que sigan en marcha en municipios de 1.000 habitantes.
«Queremos que se convierta el negocio en una oportunidad de futuro», destacó, convencido de que es compatible con la bajada de impuestos, que cifró en 34 las veces que se ha hecho desde que gobierna frente a las cien subidas del Gobierno. Y resaltó la estabilidad que ofrece el Ejecutivo autonómico como factor clave para generar más actividad económica y empleo en la Comunidad, apoyando, además, a empresas y trabajadores, con financiación, ayudas directas a la innovación o a la internacionalización, y suelo industrial de calidad a bajo precio.
El compromiso, sostuvo Mañueco, es firme también con los autónomos. El presidente de la Junta destacó que esta misma semana se han publicado nuevas líneas de ayudas para abordar la sucesión empresarial a través de los nuevos programas RENOVACYL Autoempleo y Emprendimiento, con los que se va a incentivar el relevo de negocios mediante ayudas de hasta 20.000 euros, con el objetivo de evitar que se cierre un negocio y convertirlo en una oportunidad de futuro.
En materia fiscal, dijo que la Junta ha rebajado ya 34 veces los impuestos autonómicos, frente a las casi 100 subidas del Gobierno de España. Entre otros, ha citado la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones entre cónyuges y ascendientes y descendientes directos, relevante para los emprendedores y para todas las personas de Castilla y León. Además, esta política fiscal demuestra que es compatible bajar impuestos y mantener los mejores servicios públicos de España en Educación, Sanidad o Servicios Sociales, como ocurre en la Comunidad.
Feijóo promete derogar tres leyes por cada nueva norma para reducir la burocracia
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aseguró hoy que aspira a “recuperar el valor del esfuerzo y de ir a trabajar” y prometió derogar tres leyes por cada nueva norma que se apruebe para reducir la burocracia que sufren las empresas en España.
Así lo trasladó durante su participación en la clausura del XI Congreso Regional de Empresa Familiar que se celebró este viernes en el hotel Castilla Termal Monasterio de Valbuena, en la provincia de Valladolid, donde criticó que el Gobierno “penalice el esfuerzo y criminalice la iniciativa privada”, cuando “los incentivos tienen que dedicarse para los que crean riqueza”.
Valoró así, en una intervención recogida por Ical, la necesidad de “cuidar la iniciativa privada y devolver el prestigio al esfuerzo” y animó por ello a las empresas a “crear riqueza” ya que “para repartirla, primero hay que crearla”, tildando como “falaz” la idea que calificó de “perversa” que enfrenta al crecimiento económico de las empresas con el progreso social.
En su alocución, Feijóo también asumió que “España tiene que reducir la hiperregulación” y, en ese sentido, tras mostrarse partidario de “hacer una jornada más flexible, pero no imponerla”, prometió reducir la burocracia derogando tres leyes “por cada nueva ley”.
De esta manera, el presidente del PP respondió a una de las seis peticiones realizadas durante la clausura por el presidente de Empresa Familiar de Castilla y León, Isidoro Alanís, que también pidió “fórmulas para atacar el falso absentismo”, para “atraer talento” de otros países, fijarlo en el mundo rural y generar “más empresarios y menos funcionarios”, además de reclamar que la barrera de los 50 empleados “deje de ser un lastre para poder crecer”.
Al respecto, Feijóo prometió reducir el absentismo injustificado en las empresas señalando que cuando fue presidente de la Xunta de Galicia, pasó del diez al cuatro por ciento, mientras que en España se ha pasado de las 480.000 personas que faltaban cada día al trabajo en 2018 a las 970.000 de 2024.
También apuntó que España “necesita migrantes, pero que vengan de forma regular y para cumplir las mismas leyes”, y en cuanto a la formación y el asentamiento en el medio rural, señaló que las empresas tienen con él y Mañueco “dos aliados”.
Por último, prometió aprobar en la ponencia política del Congreso Nacional del PP, que se celebra el primer fin de semana de julio, una medida con la que, si llegan al Gobierno, las empresas que cuenten con hasta 250 trabajadores tengan los mismos trámites, obligaciones y condiciones burocráticas que las que tienen menos de 50.
Todo ello desde una alabanza a la empresa familiar como compañía “real, que tiene raíces, que no se va ni se deslocaliza, que no especula, que se queda y en la que lo fundamental no es solo la cuenta de resultados, sino el número de trabajadores, que cobran la nómina a fin de mes”.
“Hay gente especialista en manuales de resistencia, pero el manual de resistencia es el de la empresa familiar”, reivindicó Feijóo, que criticó por ello el “deterioro del tejido productivo” del que culpó al Gobierno por sus políticas públicas por la “equivocación” de “no poner en el centro la creación de riqueza”, que aseguró que sí hacen las once comunidades donde gobierna su partido, el PP.