El 39% de las carreteras de CyL, en estado muy grave

Los alcaldes reunidos en Riaño exigen el arreglo de las carreteras. Señalizado en Valdoré para ser parcheado. Baches en el cruce con Horcadas. Tramo de Riaño al cruce de Torteros. El viaducto de Riaño también con baches.
El 39 por ciento de las carreteras de Castilla y León, tanto nacionales como autonómicas, están en estado muy grave por su deterioro, y son 7.090 kilómetros los que necesitan actuación urgente en menos de un año; con otro 18% en situación grave, 2.864 kilómetros que requieren obras en menos de cuatro años. Castilla y León es la cuarta comunidad en cuanto a porcentaje de vías en estado muy grave, por detrás de Aragón, la única en estado crítico, La Rioja y Castilla-La Mancha, según el último informe presentado este jueves por la Asociación Española de la Carretera (AEC). En conjunto, un 57 por ciento las carreteras de la comunidad (el mismo porcentaje que La Rioja) tienen necesidades de actuación, por encima de la media del 52% y en el cuarto lugar autonómico por mayor porcentaje.
El informe también recoge que las carreteras de la red interurbana de España, sin las autopistas de peaje, acumulan un déficit de inversión en conservación de 13.441 millones de euros, un 42,7 % más que en 2022 (9.500 millones). Castilla y León requeriría 2.705 millones de euros, la mayor cuantía autonómica; con un déficit por kilómetro de 139.253 euros, sólo superada por los 150.632 de Aragón. El estudio identifica un empeoramiento en tasa interanual cada año, descontado el IPC, del 8 % desde el último informe elaborado por la AEC, en 2022. El análisis de la Asociación de la Carretera, que por problemas de presupuesto ha excluido a Canarias, ha revisado un total de 101.200 kilómetros de la red. De ellos, 34.000 kilómetros necesitarían unas reparaciones urgentes, en menos de 1 año; y otros 20.000 kilómetros lo necesitarán a medio plazo, en 4 años. «De no haber inversión, la cuestión va a ir a peor», ha alertado la AEC. Su presidente, Juan Francisco Lazcano, ha avisado de que esta situación «no se arregla con parches o carteles de advertencias, sino con una planificación clara y sostenida en el tiempo, acompañada por unas inversiones urgentes y con presupuestos que atiendan a estos deberes». Por comunidades autónomas, Aragón aparece en el peor lugar en cuanto a conservación de sus carreteras.