Cae en Palencia una banda de robo de móviles con el método de ‘la muleta’

Un agente de la Guardia Civil rastreando delitos informáticos
Agentes de la Guardia Civil de Palencia desmantelaron, en el marco de la operación Ialomita, una organización criminal especializada en la sustracción de teléfonos móviles de alta gama. La investigación, que se inició en octubre de 2023 tras un robo con violencia en Aguilar de Campoo, permitió esclarecer un total de 60 delitos cometidos en 16 provincias, con un botín de móviles valorado en 59.591,65 euros y estafas por transferencias bancarias que ascienden a 26.950 euros, según informaron fuentes del citado cuerpo.
La banda, asentada en Barcelona, operaba con un sofisticado modus operandi conocido como «la muleta», que consiste en distraer a las víctimas en comercios para sustraer sus dispositivos móviles.
Los delincuentes accedían a establecimientos comerciales fingiendo interés en contratar servicios o solicitar empleo. Mientras inspeccionaban el local en busca de móviles de alta gama, distraían a las víctimas hablando en un idioma extranjero, haciendo gestos o señalando en dirección contraria al lugar donde se encontraba el dispositivo. El hurto se ejecutaba colocando un folio sobre el teléfono, que luego retiraban con el móvil oculto debajo. Para evitar que las víctimas notaran el robo de inmediato, los delincuentes las acompañaban hasta la puerta del establecimiento, donde otros miembros de la banda aguardaban en un vehículo cercano para huir rápidamente.
La organización tenía su base en Barcelona, desde donde coordinaban sus actuaciones. Cuatro de sus miembros se dedicaban a desbloquear los terminales robados para su posterior venta, principalmente en Marruecos. Además, la banda aprovechaba los móviles sustraídos para intentar acceder a aplicaciones de banca electrónica, logrando realizar transferencias fraudulentas por un total de 26.950 euros.
La operación Ialomita supone un importante golpe al crimen organizado especializado en hurtos y estafas tecnológicas. La Guardia Civil destaca la complejidad de la investigación, que ha requerido la coordinación entre múltiples comandancias para rastrear los delitos.