Cae la red que estafaba en CyL secuestrando el WhatsApp
En 15 de las denuncias se materializaron estafas por importe de 10.030 euros
Coche de la Policía Nacional.
Agentes de la Policía Nacional identificaron a seis personas integrantes de una organización criminal dedicada a la comisión de estafas, blanqueo de capitales, fraude bancario a través de las modalidades delictivas de «pérdida de control del WhatsApp».
La investigación realizada por el grupo de ciberdelincuencia de la Comisaría Provincial de Valladolid se inició tras 28 denuncias de pérdida de control de WhatsApp entre el 13 de agosto y 6 de septiembre de 2025, de las que 13 se quedaron en una pérdida de control, pero en 15 de ellas se consiguió materializar distintas estafas por un importe acumulado que suma los 10.030 euros.
La Policía Nacional destacó la complejidad de este tipo de investigaciones que se expande exponencialmente, interconectándose entre los usuarios y dispersándose por toda la geografía nacional entre todos los contactos de la agenda de las víctimas que pierden el control de su WhatsApp.
Se desarrolla en tres fases. Una primera en la que el estafador, para hacerse con el control del WhatsApp de la víctima, a través del engaño, le envía un enlace haciéndose pasar por un «amigo» para que éste le envié el código que le aparece tras acceder al enlace. Tras proporcionárselo la víctima al estafador y confirmarlo éste en un nuevo terminal, la víctima pierde el control de la aplicación.
En la segunda fase, el estafador, que ya tiene el control del WhatsApp, comienza a pedir «dinero de forma urgente» a los familiares y amigos que aparecen en su agenda de contactos, a los que hace creer que es el legítimo titular de la línea (la víctima) quien les está pidiendo este dinero. Una variante de esta segunda fase es intentar hacerse con el control del WhatsApp de otros usuarios de la agenda.
En la tercera fase, todos aquellos que atienden al requerimiento de petición de dinero, sin realizar ninguna comprobación o tomar alguna medida de seguridad previa, son finalmente estafados y los usuarios que implementan alguna medida de seguridad o realizan alguna comprobación adicional se percatan del engaño y no acceden finalmente al pago, evitando ser víctimas de la estafa.
Investigación
Del minucioso estudio y análisis de todas las transacciones objeto de la investigación, fruto de la colaboración con las distintas entidades bancarias utilizadas con las que operaba este grupo criminal, se han identificado a seis “mulas bancarias” de la organización delictiva. El comunicado destaca la rapidez y como en cuestión de segundos se mueve el dinero estafado tratando de distraer y dificultar su trazabilidad con el último fin de monetizarlo a través de distintos cajeros, comercios y de distintas personas, encontrándose ubicados todos ellos en diferentes municipios de la Cataluña y Murcia.
De la habilidad y conocimiento de los estafadores con la TICs y de la “poca destreza” de las víctimas con ellas se obtiene como resultado una estafa. La principal recomendación para los usuarios es “no hacer nada y no responder, o en caso de hacerlo responder a todo que no”. También se recomienda no acceder a enlaces desconocidos o de dudosa procedencia, y siendo prioritario y fundamental establecer una comunicación directa y en primera persona con ese familiar que “dice” estar en apuros y necesitar dinero urgente antes de llevar a cabo cualquier ingreso de dinero. Igualmente se recomienda la verificación en dos pasos de la aplicación de WhatsApp.