Comienza la Época de Peligro Alto de incendios forestales en Castilla y León
La Junta de Castilla y León ha activado el protocolo especial que restringe el uso del fuego en el medio natural hasta el próximo 12 de octubre

Archivo - Un bombero observa el incendio forestal, a 24 de agosto de 2025, en La Baña, Encinedo, La Cabrera, León, Castilla y León (España).
Desde el pasado viernes 12 de junio, la Comunidad de Castilla y León ha entrado oficialmente en la denominada Época de Peligro Alto de incendios forestales. Este periodo de máxima vigilancia, que se extenderá de forma ininterrumpida hasta el 12 de octubre, responde a la subida de las temperaturas y al aumento de la masa vegetal seca, factores que incrementan exponencialmente el riesgo de que cualquier descuido derive en un incendio de grandes proporciones.
Durante estos meses, la normativa autonómica impone restricciones severas sobre el uso del fuego en terrenos forestales y sus inmediaciones. Está prohibido de manera general realizar quemas de restos vegetales, encender hogueras en áreas no autorizadas y utilizar maquinaria que pueda generar chispas o descargas eléctricas en el entorno natural. Asimismo, se limita estrictamente el uso de barbacoas, incluso aquellas situadas en merenderos públicos, si no cuentan con una autorización expresa o no cumplen con los estándares de seguridad exigidos para esta fase.
Además de las limitaciones directas sobre el fuego, las autoridades hacen un llamamiento a la responsabilidad ciudadana en las actividades de ocio y senderismo. Se recomienda encarecidamente no arrojar colillas ni objetos inflamables en cunetas o caminos, y evitar el uso de vehículos fuera de las pistas autorizadas, ya que el contacto del tubo de escape con la vegetación seca puede provocar igniciones instantáneas. La prevención es la herramienta más eficaz para proteger el rico patrimonio natural de la región durante el verano.
Ante la detección de cualquier columna de humo o llama en el medio natural, es vital avisar con la mayor celeridad posible a los servicios de emergencia a través del teléfono 112. La rapidez en el aviso permite que el operativo de lucha contra incendios actúe de inmediato, minimizando las hectáreas afectadas y protegiendo a los núcleos de población cercanos. Es responsabilidad de todos cumplir con estas directrices para evitar una catástrofe medioambiental en nuestros montes durante los próximos meses.