Prevén un "cambio de vientos hacia el sur" en Ávila que evitará la expansión del perímetro

Personal de la UME apagando fuegos en viviendas y naves en Piedralaves durante el incendio de Burgohondo, a 26 de julio de 2026, en Piedralaves, Ávila, Castilla y León (España).
El director técnico del incendio de Burgohondo, Alejandro Peñalvo, ha explicado tras los trabajos realizados durante la noche que la meteorología prevé para este lunes un "cambio de vientos hacia el sur" que resultará "favorable", al evitar que el perímetro de las llamas continúe expandiéndose hacia esa dirección y hacia la carretera G501.
En este sentido, Peñalvo ha señalado que este giro del viento permitirá "controlar ese sector" y facilitar las labores en la zona de Casillas, impidiendo que el fuego pueda entrar en el municipio.
Respecto a la evolución meteorológica, ha indicado que los vientos han sido del norte durante toda la noche y que volverán a rolar hacia esa dirección de cara a la próxima noche, por lo que confía en que las labores diurnas permitan "asegurar las zonas para no tener problemas" posteriores.
Actualmente, las labores del operativo se centran en dos zonas activas que preocupan a los efectivos: el puerto de Mijares y el entorno del municipio de Casillas.
En el puerto de Mijares, los equipos han trabajado toda la noche para contener una reproducción sobre una pista de acceso a una repoblación, un esfuerzo que ha sido "fructuoso" al lograr sostener esa posición, lo que permite plantear la intervención de medios aéreos por la mañana para "bajar la intensidad de llama" y desplazarse hacia otros puntos.
Por su parte, en el entorno de Casillas se han registrado dificultades nocturnas debido a la orografía, ya que la "fotografía del terreno" ha impedido la entrada de maquinaria pesada. El responsable técnico prevé que la actuación diurna con medios aéreos y personal de tierra permita conformar un "cinturón de seguridad" para dejar la zona "estabilizada".
Finalmente, Peñalvo ha advertido de que "queda trabajo de remate" al tratarse de un perímetro y una superficie de gran extensión. Por ello, los efectivos deberán mantener su intervención para "evitar que pueda salir esa zona de seguridad", e impedir así nuevos daños en las localidades afectadas para que los vecinos puedan "volver a sus casas" lo antes posible.